domingo, 9 de agosto de 2026

Atlantis





Año: 1913
Duración: 120 min.
País: Dinamarca
Dirección: August Blom
Guion: August Blom y Karl-Ludwig Schröder
Fotografía: Johan Ankerstjerne
Reparto:
Olaf Fønss, Ida Orloff, Ebba Thomsen, Torben Meyer, Svend Bille, Michael Curtiz...


El doctor Friedrich von Kammacher (Olaf Fønss) es un joven biólogo sumido en una profunda crisis existencial tras el rechazo de sus investigaciones científicas y el internamiento de su esposa en una institución psiquiátrica.


Buscando evadirse y recuperar la alegría de vivir, viaja a Berlín. Allí queda completamente fascinado por Ingigerd Hahlstrøm (Ida Orloff), una joven y enigmática bailarina de cabaret.


Cuando se entera de que ella planea viajar en una gira hacia los Estados Unidos, Friedrich decide subir a bordo del mismo transatlántico comercial con destino a Nueva York. A mitad de la travesía por el océano Atlántico, el gigantesco navío choca accidentalmente con un objeto flotante y comienza a hundirse trágicamente en alta mar.


En medio del pánico masivo, Friedrich logra rescatar a Ingigerd en uno de los pocos botes salvavidas. Ya en tierras americanas, el protagonista deberá recuperarse física y mentalmente de las secuelas del naufragio, encontrando un nuevo rumbo para su destino gracias al apoyo de una bondadosa escultora llamada Eva Burns (Ebba Thomsen).




Estamos ante una ambiciosa producción danesa de cine mudo que hoy resulta especialmente interesante por su mezcla de drama, romance y catástrofe… y porque se adelantó a muchas de las películas de grandes naufragios que vendrían después.
La película está basada en la novela de Gerhart Hauptmann y cuenta la historia del doctor Friedrich Kammacher, un hombre completamente desorientado después de que su matrimonio termine de una forma trágica. Su mujer ha perdido la razón y él decide alejarse de todo, buscando en otros lugares una vida diferente. En ese camino aparecen varias mujeres que despiertan su interés, especialmente Ingigerd, una bailarina a la que conoce durante un espectáculo… su atracción por ella hará que la siga hasta América.
Lo cierto es que la historia personal del doctor no me ha terminado de convencer… es un hombre atormentado, inseguro y bastante perdido, que parece ir de un lado para otro intentando escapar de una vida que ya no soporta. Las mujeres que aparecen en su camino representan una especie de promesa de cambio, pero su comportamiento termina resultando bastante repetitivo. La película gira demasiado tiempo alrededor de sus dudas sentimentales y eso hace que se me haya hecho lenta y algo pesada.
Sin embargo, las imágenes del hundimiento son, para una película de 1913, realmente impresionantes… se utilizaron cientos de extras y escenas rodadas en un barco real para conseguir que aquella tragedia tuviera la mayor apariencia de realidad posible.
Resulta inevitable verla pensando en el Titanic, que se había hundido apenas un año antes. En su momento, Atlantis recibió críticas precisamente por eso y llegó a ser considerada una película oportunista, pero realmente la novela de Hauptmann en la que está basada la película había sido escrita antes de aquella tragedia.
Investigando un poco en la historia de la película me he encontrado con el dato de que entre los colaboradores de August Blom estaba un joven húngaro llamado Mihály Kertész… muchos años después se marcharía a Hollywood y sería conocido como Michael Curtiz, el director de Casablanca.
No hay duda que Atlantis fue una producción enorme para su época con unos fabulosos escenarios exteriores con una combinación de planos generales fantásticos pero aun así, para mí, el drama sentimental del doctor Kammacher ocupa demasiado espacio y no consigue mantener mi interés durante todo el metraje.
He de reconocer que no es una de las películas mudas que más me han gustado, sobre todo por su ritmo y por una historia personal que se me ha hecho demasiado larga, pero entiendo perfectamente su importancia. Atlantis es una película arriesgada, espectacular para el momento en que fue rodada y especialmente valiosa por esas escenas del naufragio que todavía hoy consiguen transmitir cierta sensación de angustia. Más de un siglo después, quizá no sorprenda tanto por su historia, pero sí por comprobar hasta dónde podía llegar el cine cuando apenas estaba empezando a descubrir todo lo que era capaz de hacer.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Suscríbete a esta entrada y recibe por email las nuevas actualizaciones y comentarios añadidos
Marca la opción "Avisarme"