sábado, 14 de febrero de 2026

Zona Wao





Año: 2025
Duración: 25 min.
País: España
Dirección: Nagore Eceiza Mugica
Guion: Nagore Eceiza Mugica


Cortometraje documental que examina el impacto devastador de la extracción petrolera en la Amazonía ecuatoriana y cómo esa actividad —llevada a cabo por empresas petroleras nacionales e internacionales— ha convertido vastas regiones en lo que se denomina “zonas de sacrificio”, amenazando tanto al medioambiente como a la vida y cultura de las comunidades indígenas que allí habitan.


A través de imágenes directas de la vida diaria en estas zonas y la voz de los propios habitantes, el documental denuncia las consecuencias sociales, de género y ecológicas de medio siglo de extracción de hidrocarburos con la complicidad del gobierno, y cómo estas prácticas han alterado profundamente la vida ancestral de los pueblos indígenas del Amazonas.




Premio a la Mejor Obra Realizada por una Mujer en el Festival Internacional de Cine Invisible 2025


Premio al Mejor Cortometraje sobre Medio Ambiente en El Rodeo Film Fest 2025
Premio al Mejor Documental en el Festival de Cine de la Almunia 2025
Best Documentary Short Film Awar en el Mediterraneo Video Festival 2025
Premio del Jurado al Mejor Cortometraje en el Concorso Cinematografico delle Foreste 2025


President’s Award en Ekofilm Festival – Short 2025
Mejor Cortometraje Internacional en el Vila de Ledesma Film Festival 2025




Zona Wao me ha parecido un corto documental tan necesario como incómodo, que te obliga a parar y a preguntarte qué hay detrás de muchas de las comodidades con las que convivimos a diario.
Me parece fundamental que se hable del daño real que provocan las petrolíferas y de las consecuencias que sus decisiones tienen sobre territorios indígenas y sobre el propio planeta y se agradece muchísimo que haya obras que se atrevan a denunciarlo pero también sin perder la sensibilidad ni el respeto hacia las personas que lo sufren en primera persona.
El cortometraje pone el foco en una terrible realidad dura que nos recuerda que el progreso mal entendido arrasa con tierras, culturas y vidas, y que gran parte de nuestro bienestar se sostiene sobre violencias que ocurren lejos de nuestra mirada y esa es, para mí, una de sus mayores virtudes... hacer visible lo invisible.
Zona Wao incomoda, remueve, es una crítica directa a nuestra forma de habitar el mundo, al modelo de consumo y a la ceguera colectiva que lo sostiene.
Me ha parecido un cortometraje impactante, honesto y absolutamente imprescindible, que nos da un toque de atención para que nos demos cuenta que el planeta se está rompiendo y que no podemos seguir mirando hacia otro lado.




The Painter's Room





Año: 2024
Duración: 22 min.
País: España
Dirección: Maria Colomer
Guion: Maria Colomer
Fotografía: Núria Gascón


Documental que retrata la vida de las personas que viven en Kærshovedgård, una antigua prisión en el centro de Dinamarca que hoy funciona como centro de deportación para solicitantes de asilo que ya han sido rechazados. Entre sus residentes están Artin, un joven culturista iraní, y Jahan, un hombre kurdo que ha descubierto su pasión por la pintura durante su estancia.


A pesar de la situación adversa y el futuro incierto —imbuidos en un limbo burocrático donde no pueden trabajar ni estudiar mientras esperan la deportación— Artin y Jahan tratan de encontrar maneras de aportar esperanza y sentido a sus vidas y a las de quienes les rodean a través del arte, la creatividad y la resistencia cotidiana.




The Painter's Room es un documental incómodo, un documental que mira de frente una realidad poco visible y, precisamente por eso, tan fácil de ignorar... la vida suspendida en los centros de deportación europeos.
La historia se sitúa en Kærshovedgård, uno de los centros de deportación de Dinamarca, y acompaña a personas que pidieron asilo político, fueron rechazadas y ahora sobreviven en una especie de limbo burocrático. No están dentro ni fuera. No avanzan ni regresan... simplemente esperan, una espera silenciosa y prolongada en el tiempo.
Me ha parecido una exposición lúcida sobre lo que significa la libertad cuando deja de ser un derecho... también sobre la esperanza, que es lo que les permite seguir respirando un día más a estas personas que intentan mantenerse cuerdas, sostener su dignidad y proteger su mundo interior en medio de una situación que desgasta lentamente.
The Painter’s Room deja al descubierto las contradicciones de esa Europa que se mira a sí misma como ejemplo de convivencia, educación y respeto... especialmente los países nórdicos, tantas veces idealizados. Este corto nos permite comprobar hasta qué punto la burocracia puede deshumanizar cuando se coloca por encima de las personas.
Un corto documental necesario con unas historias que hay que contarlas, porque solamente así dejan de ser invisibles, aunque ello conlleve que verlas, escucharlas, te dejen una sensación amarga... una mezcla de tristeza y miedo sobre este mundo que a veces da auténtico pavor.




La conversación que nunca tuvimos





Año: 2025
Duración: 19 min.
País: España
Dirección: Cristina Urgel
Reparto:
Celia García Mateo, María Cruz García Mateo, Cristina Urgel García



Cristina Urgel explora la memoria y las heridas familiares a través de una conversación íntima entre su madre y su abuela que nunca llegó a ocurrir. Un año antes de que su abuela muriera, Urgel grabó en audio una charla reveladora y sanadora sobre la vida de su abuela, en la que esta contó cómo fue madre soltera en 1953, un tema que había permanecido como tabú en su familia.


La película propone que esa grabación —“la conversación que nunca tuvieron” madre y abuela— actúe como puente para que las dos generaciones puedan finalmente entenderse y sanar viejas heridas.




Premio del Público a Mejor Cortometraje Documental en el Festival Internacional de Cine de Lanzarote 2025




La conversación que nunca tuvimos es un cortometraje sencillo en su forma, pero cargado de una necesidad enorme... la de hablar y la de nombrar lo que durante años se escondió bajo el silencio.
La directora nos presenta una cámara, una grabadora, una madre y una hija frente a frente, y una conversación que llevaba demasiado tiempo esperando su momento... y eso basta porque cuando la palabra aparece desde un lugar honesto, todo lo demás sobra, se trata simplemente de escuchar lo que nunca se preguntó, y de permitir que el encuentro sirva, aunque sea un poco, para sanar.
Me ha parecido un homenaje a tantas mujeres que cargaron con culpas que no les correspondían, mujeres marcadas por embarazos fuera del matrimonio, por el estigma social, por el rechazo y por una vergüenza impuesta desde fuera y a través de esta historia concreta se reconocen muchas otras, demasiadas, y eso le da al corto una dimensión colectiva muy poderosa.
No es el cortometraje del año, pero sí uno de esos trabajos que importan... importan porque dan voz, porque recuperan conversaciones perdidas y porque nos recuerdan cuántas siguen pendientes.
La conversación que nunca tuvimos creo que propone algo muy sencillo y a la vez difícil... sentarse, hablar y escuchar, y solo por eso, por atreverse a abrir ese espacio, ya merece la pena.