martes, 7 de julio de 2026

National Anthem






Año: 2023
Duración: 96 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Luke Gilford
Guion: Kevin Best, Luke Gilford y David Largman Murray
Música: Nick Urata y Perfume Genius
Fotografía: Katelin Arizmendi
Reparto:
Charlie Plummer, Eve Lindley, Mason Alexander Park, Robyn Lively...


Dylan (Charlie Plummer), es un joven de 21 años que, sobrecargado por la responsabilidad de cuidar a su hermano menor y una madre alcohólica (Robyn Lively), trabaja jornadas como obrero en Nuevo México.

Para salir adelante, acepta un empleo en el rancho House of Splendor, un refugio rural queer donde conoce a Sky (Eve Lindley), una mujer trans que lo deslumbra con su confianza y libertad, y a Pepe (Rene Rosado), el dueño del lugar que lo acoge. Entre rodeos, drag queens, días bajo un cielo abierto y las vibraciones de la vida comunitaria, Dylan comienza una experiencia de revelación interna: descubre la belleza de la identidad, el deseo y el vínculo elegido frente al rechazo al que siempre se enfrentó.





Luke Gilford construye una historia que nos habla de la identidad, la libertad y la pertenencia a un lugar de donde te sientes que formas parte de él y nos habla de Dylan, un joven que vive atrapado en una rutina marcada por las dificultades y las responsabilidades. Su llegada a un rancho donde convive una comunidad queer cambia por completo su manera de mirar el mundo y de mirarse a sí mismo. Allí no solo encuentra un lugar donde sentirse aceptado, sino también la oportunidad de descubrir quién quiere ser realmente.
Tengo que reconocer que la película me ha fascinado, especialmente por esa mirada optimista que resulta especialmente valiosa porque nace de la empatía y de la confianza en que otra forma de convivir es posible.
Visualmente me ha parecido una auténtica maravilla... la fotografía tiene una belleza casi hipnótica y el uso del formato de 35 mm convierte los paisajes en imágenes llenas de poesía. Es una película en la que podría detenerme ante cualquier plano y estoy convencida que encontraría belleza.
También me ha conquistado por su autenticidad, quizá porque se nota que el director conoce el universo que retrata y consigue mostrar una comunidad que durante demasiado tiempo ha permanecido invisible en el cine y en nuestra sociedad, y como ópera prima, me parece una carta de presentación maravillosa.
Es verdad que hay momentos en los que la película se deja llevar demasiado por su lado más contemplativo y que me habría gustado conocer mucho mejor a quienes forman esa gran familia elegida, porque hay algunos personajes que apenas llegan a desarrollarse, se quedan en un segundo plano y me parecen realmente interesantes. Aun así, esa pequeña distancia emocional nunca llega a romper el interés y el mundo que nos presenta resulta tan diferente y tan lleno de verdad, que quedas completamente hipnotizada.
Otro de los grandes aciertos es el reparto, en especial, Charlie Plummer, Eve Lindley y Mason Alexander Park... y no puedo dejar de mencionar la música. La banda sonora me ha parecido maravillosa y todas las canciones que acompañan la película son un acierto total.
National Anthem me ha parecido una película hermosa, delicada, que nos habla de la búsqueda de uno mismo, de la libertad para amar y de la importancia de encontrar un lugar donde nadie te obligue a esconderte ni a esconder quién eres y Luke Gilford firma una primera película muy personal, que demuestra que el cine también puede ser un refugio donde imaginar un mundo más libre, más diverso y mucho más acogedor.





domingo, 5 de julio de 2026

Las guerreras k-pop





Título original: K-Pop Demon Hunters
Año: 2025
Duración: 88 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Chris Appelhans y Maggie Kang
Guion: Danya Jimenez, Hannah McMechan, Maggie Kang y Chris Appelhans
Música: Marcelo Zarvos
Reparto:
Arden Cho, Ahn Hyo-seop, May Hong, Ji-young Yoo, Kim Yoon-jin, Joel Kim Booster, Liza Koshy Daniel Dae Kim, Ken Jeong, Lee Byung-hun...


En un mundo donde el K-pop no es solo música sino también poder, un grupo femenino de superestrellas llamado Huntr/X —formado por Rumi, Zoey y Mira— no solo arrasa con sus canciones y coreografías, sino que ocultan una doble vida: son cazadoras de demonios.

Cuando una amenaza oscura comienza a extenderse y pone en peligro a sus fans y al equilibrio entre los humanos y los seres sobrenaturales, las integrantes de Huntr/X deberán combinar su talento musical, ritmo, fuerza y habilidades especiales para enfrentarse a criaturas maléficas y a una banda rival, los Saja Boys, cuyos miembros resultan ser demonios disfrazados.




Premio del Círculo de Críticos de Nueva York 2025 a la Mejor Película de Animación


Premio de la Asociación de Críticos de Chicago 2025 al Mejor Film de Animación
Critics Choice Award 2026 a la Mejor Canción "Golden"
Critics Choice Award 2026 al Mejor Largometraje de Animación
Globo de Oro 2026 a la Mejor Canción Original "Golden"
Globo de Oro 2026 al Mejor Filme de Animación
Premio Annie 2026 a la Mejor Película
Premio Annie 2026 a la Mejor Dirección
Premio Annie 2026 al Mejor Guion
Premio Annie 2026 a la Mejor Animación de Personajes
Premio Annie 2026 al Mejor Diseño de Producción
Premio Annie 2026 al Mejor Doblaje
Premio Annie 2026 a la Mejor Música
Premio Annie 2026 al Mejor Montaje
Premio Annie 2026 a los Mejores Efectos Animados
Oscar 2026 a la Mejor Canción
Oscar 2026 al Mejor Largometraje de Animación
Premio del Sindicato de Productores (PGA) 2026 a la Mejor Película de Animación
Premio Grammy 2026 a la Mejor Canción de Cine y TV para "Golden"




Las guerreras K-pop es una película que, si solo lees la sinopsis, puede parecer una idea un poco disparatada... tres estrellas del K-pop que, cuando se bajan del escenario, se dedican a luchar contra demonios mientras un grupo de chicos guapísimos intenta robarles a sus seguidores.
No diría que es una película que vaya a marcar un antes y un después en la animación, pero tiene una personalidad muy definida... es divertida, tiene mucho ritmo y consigue que sea muy fácil dejarse llevar por su propuesta. Realmente creo que en ningún momento pretende ser más de lo que es, y precisamente ahí está parte de su encanto.
La película nos cuenta la historia de Rumi, Mira y Zoey, tres jóvenes que forman uno de los grupos de K-pop más famosos del momento. Lo que nadie sabe es que, además de llenar estadios, también son unas poderosas cazadoras de demonios cuya misión consiste en proteger las almas de las personas. Todo cambia cuando aparece una nueva banda masculina encabezada por Jinu. Detrás de su imagen perfecta se esconde una amenaza mucho más peligrosa de lo que parece, ya que en realidad son demonios que buscan conquistar al público para cumplir sus propios objetivos.
Aunque toda esa parte fantástica funciona muy bien como entretenimiento, lo que más me ha gustado es que la película aprovecha esa aventura para hablar de algo mucho más importante... el aprender a aceptarse tal y como una es, dejar de esconder aquello que nos hace diferentes y entender que precisamente esas diferencias pueden convertirse en nuestra mayor fortaleza.
Visualmente no creo que revolucione el mundo de la animación, pero sí ofrece un estilo muy colorido, lleno de energía y con escenas de acción realmente vistosas.
Otro de sus grandes aciertos es la música... las canciones son de esas que se te quedan dando vueltas en la cabeza irremediablemente y encajan perfectamente con la historia.
El humor también está bastante bien dosificado y los personajes tienen suficiente carisma para que resulte fácil conectar con ellas.
Es verdad que la historia no sorprende demasiado si estás acostumbrada a este tipo de aventuras, pero tampoco creo que eso sea un problema porque la película nunca pierde el ritmo ni deja de resultar entretenida.
Tengo que reconocer que Las guerreras K-pop me ha gustado y se me ha pasado el tiempo volando mientras la veía y demuestra que a veces, el cine no necesita redefinir las reglas del juego para dejarnos un buen sabor de boca. Cuando la música se apaga y los créditos comienzan a rodar, te descubres con una sonrisa cómplice y la certeza de haber presenciado una pequeña partitura de evasión que, sin pretensiones, consigue hacernos recordar que nuestra mayor fortaleza siempre empieza en nuestro propio escenario interior.




27 horas





Año: 1986
Duración: 81 min.
País: España
Dirección: Montxo Armendáriz
Guion: Montxo Armendáriz y Elías Querejeta
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Reparto:
Martxelo RubioMaribel VerdúAntonio BanderasRamón Barea, Joseba Apaolaza...


La historia sigue de cerca durante un día y tres horas la vida de Jon (Martxelo Rubio), un joven que vive en el San Sebastián de los años 80 y que se encuentra atrapado en el destructivo mundo de la adicción a la heroína.


A lo largo de ese breve periodo de tiempo, la película retrata su rutina y la de sus amigos, divididos entre el desempleo, la falta de perspectivas de futuro y la delincuencia menor para poder costearse las dosis diarias.




Concha de Plata en el Festival de San Sebastián 1986












lunes, 22 de junio de 2026

Luces de la ciudad





Título original: City Lights
Año: 2025
Duración: 1931 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Charles Chaplin
Guion: Charles Chaplin
Música: Charles Chaplin
Fotografía: Roland Totheroh y Gordon Pollock
Reparto:
Charles Chaplin, Virginia Cherrill, Florence Lee, Harry Myers, Allan Garcia, Hank Mann, Henry Bergman...


Charlot (Charles Chaplin), es un bondadoso vagabundo que se enamora perdidamente de una joven florista ciega (Virginia Cherrill). Ella lo confunde con un hombre millonario debido a un malentendido con la puerta de un coche de lujo.

Paralelamente, el vagabundo salva la vida de un excéntrico millonario alcohólico (Harry Myers) que intentaba suicidarse. Este millonario se convierte en su mejor amigo cada vez que está borracho, pero lo echa a la calle y no lo reconoce en cuanto recupera la sobriedad.


Decidido a pagar una costosa operación médica para devolverle la vista a la florista y evitar que sea desahuciada con su abuela (Florence Lee), el vagabundo acepta todo tipo de trabajos, incluyendo un caótico combate de boxeo profesional.





La magia de Luces de la ciudad reside en algo que muy pocas películas consiguen... hacerme sonreír y emocionarme con la misma facilidad, pero detrás de las risas hay una mirada profundamente humana. La historia transcurre en una gran ciudad norteamericana golpeada por la crisis económica de principios de los años treinta. El desempleo, la pobreza y la desesperanza forman parte del paisaje cotidiano. En medio de ese escenario, un hombre sin recursos se enamora de una joven ciega y hace todo lo posible por conseguir el dinero que permita devolverle la vista. La generosidad con la que actúa, sin esperar nada a cambio, convierte la película en una preciosa historia sobre el amor desinteresado y sobre la capacidad de sacrificarse por otra persona.
He de reconocer que siempre me ha fascinado que Chaplin decidiera seguir confiando en el cine mudo cuando las películas sonoras ya habían llegado para quedarse. En este caso, tardó dos años en sacar adelante este proyecto sin apenas diálogos y, sin embargo, cada emoción te llega profundamente... siento que Chaplin realiza una declaración de amor a un lenguaje cinematográfico que muchos consideraban acabado.
La banda sonora, compuesta por el propio Chaplin, me fascina y quizás haya que detenerse en el tema de "The Flower Girl / La violetera", pero me temo que ello se merece una dedicatoria completa y especial, a esta maravillosa composición del maestro José Padilla en 1914, el cual denunció a Chaplin por carecer de los derechos de la canción... pleito que ganó el compositor español.
Me sigue maravillando el personaje de Charlot... su manera de caminar y esa mezcla de ingenuidad y nobleza que hacen que resulte imposible no quererlo.
Y que puedo decir del final de la película... uno de los más hermosos que ha dado el cine, y que por muchas veces que la vea, sigue emocionándome. Ahí está condensado todo lo que Chaplin sabía hacer... mezclar la comedia con el drama, la realidad con la poesía y la tristeza con la esperanza.
Luces de la ciudad demuestra que la grandeza del cine puede nacer de una historia sencilla... es una de esas películas que nunca envejecen y que, cada vez que regresan a mi vida, me recuerdan por qué amo tanto el cine.