miércoles, 18 de marzo de 2026

Your Show Time





Año: 1949
Temporadas: 1 (26 episodios)
País: Estados Unidos
Dirección: Sobey Martin
Música: William Lava
Fotografía: William Bradford
Reparto:
Arthur Shields, Leif Erickson, John Archer, Hugo Haas, Maria Palmer, Selena Royle, Richard Travis, Alan Napier, Evelyn Ankers, Melville Cooper, Edgar Barrier, Julie Adams...


Primera serie de televisión en la historia en ganar un premio Emmy que no tiene una trama continua, sino que cada uno de sus 26 episodios es una dramatización independiente de media hora basada en relatos cortos de la literatura clásica universal.


Las historias eran presentadas y narradas por el actor Arthur Shields, quien a menudo aparecía en un escenario que simulaba una librería, reforzando el tono literario del programa.


Adaptaba obras de autores renombrados como Guy de Maupassant, Charles Dickens, Arthur Conan Doyle, Victor Hugo, Robert Louis Stevenson y Mark Twain.




Premio Emmy 1949 al Mejor Telefilm - "The Necklace"




El viaje a ninguna parte





Año: 1986
Duración: 134 min.
País: España
Dirección: Fernando Fernán Gómez
Guion: Fernando Fernán Gómez
Música: Pedro Iturralde
Fotografía: José Luis Alcaine
Reparto:
José Sacristán, Fernando Fernán Gómez, Juan Diego, María Luisa Ponte, Nuria Gallardo, Gabino Diego, Laura del Sol, Agustín González, Óscar Ladoire, Queta Claver, Simón Andreu, Carlos Lemos, Carmelo Gómez...


Ambientada en la España de los años 40 y 50, la película narra la decadencia de una modesta compañía de cómicos de la legua (actores ambulantes) que recorre los pueblos de la "España profunda" representando obras de repertorio en cafés y plazas.


A través de los recuerdos de Carlos Galván (José Sacristán), un antiguo cómico que ahora vive en un asilo y relata sus vivencias a un psicólogo, la historia sigue a la familia Galván y su pequeña compañía, los Iniesta-Galván, quienes luchan contra el hambre, la precariedad y el olvido en una época marcada por la postguerra.




Goya 1987 a la Mejor Película
Goya 1987 a la Mejor Dirección
Goya 1987 al Mejor Guion Original
Fotogramas de Plata 1987 al Mejor Actor de Cine para Fernando Fernán Gómez
Premio Sant Jordi 1986 a la Mejor Película Española




El viaje a ninguna parte es una historia que habla de actores que sobreviven como pueden, que van de un sitio a otro con lo justo, intentando llenar el estómago con lo único que saben hacer... actuar, da igual si bien, mal, si mejor o peor, ya que lo importante era continuar sin un lugar fijo, sin un destino claro, solo carreteras, pensiones y escenarios improvisados.
El reparto es una barbaridad... Fernando Fernán Gómez, José Sacristán, Juan Diego y Agustín González están inmensos, pero hay algo especial en Fernán Gómez que llena la pantalla, demostrándonos en cada escena que entiende perfectamente ese mundo desde dentro, porque lo ha vivido.
La película es en el fondo un homenaje al teatro y a toda esa gente que recorría los pueblos, que montaba funciones donde podía, que hacía de cada representación una forma de supervivencia... y también es una mirada crítica a un momento en el que ese mundo empezaba a quedarse atrás, desplazado por otras formas de entretenimiento que iban ocupando su lugar.
Es una película que te hacer ver de otra manera una profesión que muchas veces se idealiza, pero que aquí se muestra con todas sus grietas, un homenaje a los cómicos, esos actores y actrices que aunque no llenaran grandes teatros, sostuvieron durante años la magia de contar historias.




martes, 17 de marzo de 2026

Adiós, Mr. Chips






Título original: Goodbye Mr. Chips
Año: 1939
Duración: 114 min.
País: Reino Unido
Dirección: Sam Wood
Guion: Claudine West, Sidney Franklin, R.C. Sherriff y Eric Marschwitz
Música: Richard Addinsell
Fotografía: Freddie Young
Reparto:
Robert Donat, Greer Garson, John Mills, Terry Kilburn, Paul Henreid, Judith Furse, Lyn Harding, Frederick Leister, Milton Rosmer...


La película recorre varias décadas de la vida de "Chips" (Robert Donat), desde su llegada como un joven docente rígido e impopular hasta su vejez. Su vida cambia radicalmente al conocer a Katherine (Greer Garson), una mujer alegre que logra suavizar su carácter, enseñándole a conectar con sus alumnos a través de la empatía y el humor. 


A pesar de sufrir tragedias personales y vivir los horrores de la Primera Guerra Mundial, Chips se convierte en el pilar espiritual de la escuela.




Oscar 1940 al Mejor Actor Principal para Robert Donat




Reconozco que antes de empezar a ver Adiós, Mr. Chips, basada en una novela de James Hilton, lo hacía con ese prejuicio de las historias de profesores que cambian la vida de sus alumnos y acaban convirtiendo el aula en un lugar casi idílico, pero resulta que no, que aquí hay algo más... mucho más.
Por supuesto que hay un maestro... hay un colegio, pero realmente de lo que nos habla es del paso del tiempo, de la vida que se va quedando en las aulas y de la vocación que se siente o no se siente. El señor Chips llega a ese internado inglés tan estirado y rígido sin encajar del todo, con dificultades, con distancia, sin ese carisma inmediato que solemos ver en otras historias de temática similar.
El trabajo de Robert Donat es una maravilla... construye un personaje que va creciendo poco a poco junto a su amor por enseñar, por su trabajo, por esos chicos a los que ve pasar año tras año. También hay espacio para el amor con la aparición de Katherine, interpretada por Greer Garson, que aporta una luz especial a la historia.
La película tiene ese aire evocador que te hace sonreír, te acaricia un poco por dentro y, en algunos momentos, también te hace que se escape alguna lágrima.
A nivel visual, hay que reconocer que con los medios de la época, el envejecimiento del personaje tiene sus limitaciones, pero aun así no está mal, sobre todo porque consigue hacernos sentir que estamos viendo una vida entera pasar ante nuestra mirada.
Mr. Chips, es un personaje humano, imperfecto y en cierta manera, eso hace que parezca que sigue dando clases en Brookfield, con esa mezcla de timidez y ternura que lo define.
No es la mejor película del año y la verdad que entre las grandes que se realizaron en ese 1939, parece pasar un poco desapercibida, pero tiene algo especial y al final termina encontrando un lugar dentro de ti... y sí, tengo que darles la razón a Chips y Katherine,el Danubio para mí también es azul.