domingo, 10 de mayo de 2026

La viajera





Título original: Yeohaengjaui pilyo
Año: 2024
Duración: 90 min.
País: Corea del Sur
Dirección: Hong Sang-soo
Guion: Hong Sang-soo
Música: Hong Sang-soo
Fotografía: Hong Sang-soo
Reparto:
Isabelle Huppert, Lee Hye-young, Kwon Hae-hyo, Cho Yun-hee, Ha Seong-guk...


Iris (Isabelle Huppert) es una mujer francesa de origen misterioso que deambula por Seúl. Sin dinero ni medios para mantenerse, comienza a trabajar como profesora de francés utilizando un método poco convencional: pide a sus alumnos que expresen emociones profundas y personales, que ella traduce y anota en tarjetas para que las memoricen.


Mientras vaga por parques, toca la flauta dulce y disfruta del makgeolli (vino de arroz coreano), Iris entabla conversaciones introspectivas con extraños que revelan la dificultad de comunicar lo que realmente sentimos.




Oso de Plata - Gran Premio del Jurado en el Festival Internacional de Berlín 2024




La viajera es una de esas películas que te puede fascinar o desesperar... en mi caso, me dejó en una especie de tierra de nadie entre el interés y el cansancio.
La película pone en el foco central a Iris, una mujer que se mueve por Seúl dando clases de francés con un método tan extraño como abstracto, basado más en las emociones que en las palabras. La idea podría haber dado pie a algo realmente especial, pero la sensación que tuve es que la película se queda girando continuamente sobre sí misma, repitiendo gestos, conversaciones y silencios hasta vaciar por completo lo que intenta transmitir. Hay momentos en los que parece buscar una profundidad enorme en cosas muy pequeñas, aunque muchas veces lo único que consigue es quedarse suspendida en una especie de apatía constante.
Es verdad que el cine de Hong Sang-soo funciona así... sus personajes aparecen y desaparecen casi sin contexto y aquí juega con esa forma de narrar, tan libre como desordenada.
La película quiere ser delicada, casi flotante, pero en bastantes escenas se vuelve fría y distante y esa idea de “sentir las palabras” termina por parecer más un eco vacío que como algo realmente transformador.
Lo curioso es que, pese a todo, esa manera de mirar a los personajes puede resultar incluso divertida si consigues entrar en el juego de Hong Sang-soo, pero detrás de esa aparente sencillez hay una película que puede resultar plana, repetitiva y demasiado encerrada en sí misma.
Al final, La viajera se queda suspendida en esa extraña zona donde la sencillez roza la intrascendencia. Me ha resultado una película que, al igual que su protagonista, parece caminar sin rumbo fijo, confiando en que el azar y el alcohol rellenen los huecos de un guion que se desvanece mientras se escribe.
Me quedo con la presencia magnética de Isabelle Huppert y con Lee Hye-young en esta película que, como el método de Iris, nos pide sentir más que entender, aunque al terminar el viaje la sensación sea la de haber contemplado un paisaje hermoso a través de un cristal empañado.




El padrino. Parte II





Título original: The Godfather Part II
Año: 1974
Duración: 200 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Francis Ford Coppola
Guion: Francis Ford Coppola y Mario Puzo
Música: Nino Rota y Carmine Coppola
Fotografía: Gordon Willis
Reparto:
Al Pacino, Robert De NiroDiane Keaton, Robert Duvall, John Cazale, Lee Strasberg, Talia Shire, Gastone Moschin, Michael V. Gazzo, Marianna Hill, Bruno Kirby, Danny Aiello, Harry Dean Stanton...


La película entrelaza dos historias... por un lado, seguimos a un joven Vito Corleone (Robert De Niro) a principios del siglo XX, desde su llegada como inmigrante huérfano a Nueva York hasta cómo consolida su poder en el Harlem italiano.

En paralelo, en los años 50, su hijo Michael Corleone (Al Pacino) intenta expandir el imperio familiar hacia Las Vegas y Cuba, enfrentándose a traiciones internas y a una investigación del Senado que amenaza con destruirlo todo.


Mientras Vito construye la familia para proteger a los suyos, Michael la destruye obsesionado por mantener el control.




Oscar 1975 a la Mejor Película
Oscar 1975 a la Mejor Dirección
Oscar 1975 al Mejor Actor de Reparto para Robert De Niro
Oscar 1975 al Mejor Guion Adaptado
Oscar 1975 a la Mejor Banda Sonora
Oscar 1975 al Mejor Diseño de Producción
BAFTA 1976 al Mejor Actor para Al Pacino
Premios del Sindicato de Guionistas (WGA) 1975
National Society of Film Critics Award 1974 al Mejor Director
National Society of Film Critics Award 1974 a la Mejor Fotografía
Directors Guild of America Award (DGA) 1974 a la Mejor Dirección|Película





Hay películas que no solo continúan una historia, sino que la llevan todavía más lejos y The Godfather Part II de Francis Ford Coppola consigue algo que parecía imposible, mirar de frente a la primera entrega y, para mí... superarla.
La película transcurre a través de dos caminos que, aunque ocurren en épocas diferentes y con personajes distintos... por un lado, conocemos el pasado de un joven Vito Corleone, desde su llegada a Nueva York siendo apenas un niño inmigrante y huérfano hasta convertirse en una figura respetada y temida dentro de la comunidad italiana y al mismo tiempo seguimos a Michael en los años cincuenta, intentando ampliar los negocios familiares mientras las traiciones, la ambición y el miedo comienzan a devorarlo poco a poco.
Robert De Niro está extraordinario dando vida al joven Vito Corleone, consiguiendo captar la esencia del personaje sin imitarlo y construyendo una figura propia, y Al Pacino sinceramente, me parece que hace una interpretación inolvidable como Michael Corleone.
Hay escenas absolutamente inmensas como las del juicio, las de las reuniones familiares o esa conversación devastadora en la parte final entre Michael y Kay que me parece fascinante.
Se suele decir que las segundas partes nunca alcanzan el nivel de la original, pero Coppola rompió completamente esa idea. The Godfather es un clásico eterno, eso es indiscutible, pero esta continuación me parece mucho mejor, más profunda, más compleja y mucho más dolorosa, emocionalmente hablando, y quizá por eso sigue siendo tan grande tantos años después.
Resumiendo diría que esta segunda entrega es el retrato de una victoria que huele a derrota. Mientras la cámara de Coppola nos muestra a un Vito que construye un imperio desde la necesidad de proteger a los suyos, nos devuelve el reflejo de un Michael que, poseyendo ya todo el mundo, termina perdiendo su propia alma. Una obra maestra que no solo expande un universo, sino que nos recuerda que el precio del poder absoluto es la soledad más absoluta.




domingo, 3 de mayo de 2026

Brides





Año: 2025
Duración: 93 min.
País: Reino Unido
Dirección: Nadia Fall
Guion: Suhayla El-Bushra
Música: Alex Baranowski
Fotografía: Clarissa Cappellani
Reparto:
Ebada Hassan, Safiyya Ingar, Yusra Warsama, Aziz Çapkurt, Leo Bill, Ali Khan, Amanda Lawrence...


Doe (Ebada Hassan) y Muna (Safiyya Ingar) son dos adolescentes musulmanas británicas que, asfixiadas por una vida de marginación, racismo y falta de horizontes en el Reino Unido, deciden huir hacia Siria.

Atraídas por la propaganda en redes sociales que les promete identidad y propósito, emprenden un viaje incierto a través de Estambul y lo que comienza como una aventura impulsiva pone a prueba su lealtad y su fe mientras se enfrentan a la cruda realidad que aguarda al final del camino.




Trofeo Fritz Gerlich por su contribución a los derechos humanos y al antirracismo a través del cine en el Festival de Cine de Múnich 2025


Premio del Jurado TeenArena a la Mejor Película en el Festival de Cine de Sarajevo 2025





Brides, la primera película de Nadia Fall, se mete de lleno en una realidad dura y difícil hasta a veces de entender... la de dos chicas adolescentes que deciden dejar atrás su vida en el Reino Unido para viajar a Siria y unirse al ISIS. Lo hacen arrastradas por un entorno marcado por la islamofobia, el rechazo y esa sensación de sentir que no encajas en ningún sitio.
La película arranca con esa huida pero todo se complica cuando el contacto que debía guiarlas no aparece y quedan atrapadas en Estambul, en una ciudad que no conocen, sin saber muy bien en quién confiar ni qué paso dar y es ahí donde comienza, no solo el viaje físico, sino el viaje emocional de dos chicas que, en el fondo, siguen siendo muy jóvenes y están llenas de dudas, miedo y contradicciones.
La verdad que me ha parecido una película muy interesante, con unas sorprendentes interpretaciones de sus dos protagonistas, Ebada Hassan y Safiyya Ingar, especialmente Ebada que con su mirada consigue traspasar cualquier pantalla y llenarla de emociones.
No todo en ella es ensalzable, ya que es cierto que el final de la historia se intenta cerrar con un golpe emocional fuerte, pero a mí personalmente, creo que se queda a medio camino sin llegar a golpearnos definitivamente.
En conjunto me parece una película valiente, que trata un tema complicado desde una posición muy humana y que no es solo el relato de una huida, sino el espejo de una fractura social que deberiamos atrevernos a mirarla de frente. Nadia Fall nos regala el retrato de dos almas a la deriva que, buscando un destino donde por fin ser alguien, acaban perdiéndose en el laberinto de sus propias soledades. Me quedo con la mirada de Ebada Hassan, un faro de vulnerabilidad que brilla con más fuerza que cualquier ideología, y con esa amarga certeza de que, a veces, el viaje más peligroso no es el que cruza fronteras, sino el que se emprende intentando escapar de un mundo que te ha cerrado todas las puertas. Una película que, pese a su cierre algo contenido, nos obliga a preguntarnos qué parte de culpa tenemos nosotros en el naufragio de quienes solo buscaban un lugar al que llamar hogar.