Título original: Berg-Ejvind och hans hustru
Año: 1918
Duración: 136 min.
País: Suecia
Dirección: Victor Sjöström
Guion: Sam Ask y Victor Sjöström
Fotografía: Julius Jaenzon
Reparto:
Victor Sjöström, Edith Erastoff, John Ekman, Jenny Tschernichin-Larsson, Artur Rolén, Nils Ahrén, Emil Fjelström, Gucken Cederborg, Hildur Carlberg, Sigurd Wallén...
Año: 1918
Duración: 136 min.
País: Suecia
Dirección: Victor Sjöström
Guion: Sam Ask y Victor Sjöström
Fotografía: Julius Jaenzon
Reparto:
Victor Sjöström, Edith Erastoff, John Ekman, Jenny Tschernichin-Larsson, Artur Rolén, Nils Ahrén, Emil Fjelström, Gucken Cederborg, Hildur Carlberg, Sigurd Wallén...
Ejvind (Victor Sjöström), es un hombre acosado por el hambre que cometió un pequeño robo en el pasado y que escapa a las montañas para evitar la cárcel y adopta una identidad falsa bajo el nombre de Kári.
Consigue trabajo en la granja de Halla (Edith Erastoff), una viuda rica y respetada. Con el tiempo, ambos se enamoran profundamente, pero cuando las autoridades descubren el pasado de Ejvind, Halla decide renunciar a todas sus riquezas y huir con él a las montañas más inhóspitas.
Juntos inician una dura vida como forajidos, donde su amor se convertirá en su único refugio frente a la implacable persecución de la sociedad y la brutal hostilidad del invierno.
Hay películas que parecen hechas de nieve, de viento y de silencio y El forajido y su esposa, también conocida como Los proscritos, me ha parecido una de esas historias... y tengo que decir que la he disfrutado muchísimo, muchísimo más de lo que esperaba. Me ha atrapado desde el principio y no me ha soltado hasta ese final tan duro, tan hermoso y tan triste al mismo tiempo.
La película, dirigida y protagonizada por Victor Sjöström, tiene algo especial... es una historia sobre dos personas arrinconadas por una sociedad incapaz de perdonar, dos seres humanos intentando sobrevivir mientras el mundo les da la espalda.
La película está construida en 7 actos y está basada en la obra teatral Fjalla Eyvindur de Jóhann Sigurjónsso, donde nos cuenta la historia de Ejvind, un hombre marcado por un robo cometido tiempo atrás a causa del hambre que escapa para evitar la cárcel y termina trabajando bajo una identidad falsa en la granja de Halla, una viuda con dinero y una gran posición social. Entre ambos nace un amor profundo, pero cuando el pasado de él sale a la luz, ella decide abandonarlo todo para marcharse con él a las montañas.
Hay imágenes que se te quedan grabadas como esa lucha constante contra el invierno, contra la montaña y contra el destino que acaba convirtiéndose en una tragedia inevitable y precisamente ahí es donde siento que la película alcanza toda su grandeza, porque habla del amor, sí... pero también de la culpa, de la pobreza, del castigo social y de cómo algunas personas terminan expulsadas del mundo simplemente por intentar sobrevivir.
Resumiendo diría que El forajido y su esposa.. o Los proscritos es una película que me ha hecho sentir que el amor más puro solo puede respirar en los márgenes de la civilización, aunque el precio a pagar sea la propia existencia. Victor Sjöström filma la nieve como el lienzo blanco donde se escribe el destino inevitable de sus personajes... un sudario que va cubriendo sus huellas hasta borrarlos del mundo. Me quedo con ese desenlace desolador y bellísimo, donde el frío exterior se funde con el dolor de la culpa y el aislamiento, dejándonos una de las imágenes más impresionantes del cine mudo. Una película que más de un siglo después de su filmación, consigue congelarte el aliento, demostrando que la mayor calidez humana, a veces, solo se encuentra en el abrazo final de dos almas que prefirieron la inmensidad de la tormenta a la mezquindad del hombre.












