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lunes, 3 de agosto de 2026

La vida es bella





Título original: La vita è bella
Año: 1997
Duración: 117 min.
País: Italia
Dirección: Roberto Benigni
Guion: Roberto Benigni y Vincenzo Cerami
Música: Nicola Piovani
Fotografía: Tonino Delli Colli
Reparto:
Roberto Benigni, Nicoletta Braschi, Giorgio Cantarini, Marisa Paredes, Giustino Durano, Horst Buchholz, Lidia Alfonsi, Giuliana Lojodice...


Guido Orefice (Roberto Benigni) es un joven judío vital, optimista y desbordante de imaginación que llega a la ciudad de Arezzo con el sueño de abrir una librería. Guido se enamora perdidamente de Dora (Nicoletta Braschi), una profesora de buena familia a la que llama cariñosamente "Princesa". Guido logra conquistarla, se casan y tienen un hijo llamado Giosuè (Giorgio Cantarini).


Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación nazi en Italia, Guido y el pequeño Giosuè son detenidos y deportados a un campo de concentración nazi debido a su origen judío y Dora, a pesar de no ser judía, decide subirse voluntariamente al tren para no abandonar a su familia.


Una vez dentro del horror del campo, Guido toma la determinación absoluta de proteger la inocencia y la salud mental de su hijo. Para lograrlo, utiliza su desbordante imaginación para hacerle creer al niño que todo es un complejo y emocionante juego de estrategia.




Oscar 1999 al Mejor Actor Principal para Roberto Benigni
Oscar 1999 a la Mejor Película Internacional
Oscar 1999 a la Mejor Banda Sonora
Goya 2000 a la Mejor Película Europea
BAFTA 1999 al Mejor Actor para Roberto Benigni
Premio César 1999 al Mejor Film Extranjero
Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 1998
Premio del Cine Europeo 1998 a la Mejor Película
Premio del Cine Europeo 1998 al Mejor Actor para Roberto Benigni
Premio del Público a la Mejor Película en el Festival de Toronto 1998
Premio del Sindicato de Actores (SAG) 1998 al Mejor Actor de Largometraje para Roberto Benigni


Premio Logro Especial de la National Board of Review Award (Asociación de Críticos Norteamericanos) 1998


Premio del Cine Alemán 1999 a la Mejor Película Extranjera
Premio del Sindicato de Críticos de Cine Francés 1999 al Mejor Film Extranjero
Premio David di Donatello 1998 a la Mejor Película
Premio David di Donatello 1998 al Mejor Director
Premio David di Donatello 1998 al Mejor Actor para Roberto Benigni
Premio David di Donatello 1998 al Mejor Guion
Premio David di Donatello 1998 a la Mejor Fotografía
Premio David di Donatello 1998 al Mejor Vestuario
Premio David di Donatello 1998 a la mejor Producción
Premio David di Donatello 1998 al Mejor Diseño de Producción/Escenografía
Critics Choice Award 1998 a la Mejor Película de Habla no Inglesa
Premio de la Asociación de Críticos de Chicago 1998 a la Mejor Película Extranjera
Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos 1999 a la Mejor Película Extranjera


Premio Lumière 1998 a la Mejor Película Extranjera
Rosa de Sant Jordi a la Mejor Película Extranjera en los Premio Sant Jordi 1999














domingo, 26 de julio de 2026

Harakiri





Título original: Seppuku (Harakiri)
Año: 1962
Duración: 133 min.
País: Japón
Dirección: Masaki Kobayashi
Guion: Shinobu Hashimoto
Música: Tôru Takemitsu
Fotografía: Yoshio Miyajima
Reparto:
Tatsuya Nakadai, Rentarô Mikuni, Akira Ishihama, Shima Iwashita, Tetsurô Tanba, Masao Mishima, Ichirô Nakatani, Kei Sato, Yoshio Inaba, Hisashi Igawa, Tatsuo Matsumura...

Japón, 1630. Hanshirō Tsugumo (Tatsuya Nakadai), un veterano rōnin (un samurái sin amo) empobrecido tras la abolición de su clan, se presenta en la residencia del poderoso clan Iyi. Su petición es solemne: solicita un lugar honorable en su patio para cometer el seppuku (suicidio ritual).


Para disuadirlo, el consejero del clan, Kageyu Saitō (Rentarô Mikuni), le relata una advertencia: meses atrás, otro joven rōnin llamado Motome Chijiiwa (Akira Ishihama) llegó con la misma solicitud, una estrategia desesperada muy común en la época para inspirar lástima y conseguir algunas monedas.


Sin embargo, para dar ejemplo ante los "faroleros del suicidio", el clan Iyi forzó despiadadamente al joven a cumplir su palabra, obligándolo a rajarse el abdomen de la manera más dolorosa posible utilizando su propia espada, la cual resultó ser de bambú porque había tenido que vender el metal para alimentar a su familia enferma.


Lejos de acobardarse, Hanshirō insiste en continuar, pero pide un último deseo antes de morir: relatar los acontecimientos que lo llevaron a tomar esa trágica decisión.




Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 1963
Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes 1963




Hay películas que cuestionan todo aquello que durante años se ha dado por incuestionable y Harakiri es una de ellas. Lo que comienza con la llegada de un samurái a un castillo para solicitar permiso para quitarse la vida siguiendo el ritual tradicional acaba convirtiéndose en un relato devastador sobre la injusticia, el poder y el verdadero significado del honor.
La historia nos traslada al Japón del siglo XVII, después de la caída de un importante clan, dejando a miles de samuráis sin señor y condenados a la pobreza. En ese contexto aparece Tsugumo, un hombre que pide realizar el harakiri en el castillo del clan Ii.
Impresiona la forma en que la película desmonta la imagen idealizada del código de honor samurái. La película plantea preguntas con una enorme inteligencia y demuestra que muchas veces las normas solo sirven para proteger el prestigio de quienes tienen el poder, mientras condenan a quienes más necesitan comprensión.
Masaki Kobayashi construye una historia profundamente triste, marcada por la pérdida, la pobreza y la desesperación, pero también por la dignidad de un hombre que decide enfrentarse a un sistema basado en la apariencia y la hipocresía. No busca glorificar a los samuráis, sino mostrar sus contradicciones y denunciar unas reglas que convierten a las personas en prisioneras de una idea vacía del honor.
Tatsuya Nakadai realiza una interpretación extraordinaria pero también me fascinó el enorme cuidado con el que Kobayashi construye cada secuencia. La composición de las imágenes, la fotografía y la forma en la que utiliza los espacios son impresionantes y todo está al servicio de una historia que nunca pierde su intensidad y que consigue mantener la tensión hasta el último momento.
Harakiri no es únicamente una película sobre samuráis... es una reflexión sobre la dignidad, la humillación, la desigualdad y una crítica  a la doble moral y a las estructuras que sostienen el poder bajo la apariencia del honor.
Ver una película de Masaki Kobayashi es quedar completamente impresionada y con esta película firmó una obra de una enorme fuerza emocional con la que te invita a pensar. Para mí, es una de las grandes obras maestras del cine japonés y una de esas películas que te recuerdan por qué el cine también puede convertirse en una poderosa herramienta para cuestionar el mundo que nos rodea.





domingo, 12 de julio de 2026

Pulp Fiction





Año: 1994
Duración: 153 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Quentin Tarantino
Guion: Quentin Tarantino y Roger Avary
Música: Varios
Fotografía: Andrzej Sekula
Reparto:
John TravoltaSamuel L. JacksonUma ThurmanBruce WillisVing RhamesHarvey Keitel, Tim Roth, Amanda Plummer, María de Medeiros, Eric Stoltz, Rosanna ArquetteChristopher Walken, Paul Calderon...


La historia entrelaza el destino de varios criminales singulares: Vincent Vega (John Travolta) y Jules Winnfield (Samuel L. Jackson), dos matones a sueldo con crisis existenciales que trabajan para el capo Marsellus Wallace (Ving Rhames), Mia Wallace (Uma Thurman), la enigmática esposa del jefe, que sufre una sobredosis mientras queda bajo el cuidado de Vincent y Butch Coolidge (Bruce Willis), un boxeador en decadencia que estafa a Marsellus al ganar una pelea que debía perder y emprende una huida desesperada.




Oscar 1995 al Mejor Guion Original
Globo de Oro 1995 al Mejor Guion
BAFTA 1995 al Mejor Actor Secundario para Samuel L. Jackson
BAFTA 1995 Al Mejor Guion Original
Palma de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cannes 1994
Independent Spirit Award 1994 a la Mejor Película
Independent Spirit Award 1994 a la Mejor Dirección
Independent Spirit Award 1994 al Mejor Actor para Samuel L. Jackson
Independent Spirit Award 1994 al Mejor Guion
Premio del Círculo de Críticos de Nueva York 1994 a la Mejor Dirección
Premio del Círculo de Críticos de Nueva York 1994 al Mejor Guion
National Society of Film Critics Award 1994 a la Mejor Película
National Society of Film Critics Award 1994 al Mejor Director
National Society of Film Critics Award 1994 al Mejor Guion
National Board of Review Award (Asociación de Críticos Norteamericanos) 1994 a la Mejor Película

National Board of Review Award (Asociación de Críticos Norteamericanos) 1994 a la Mejor Dirección


Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles 1994 a la Mejor Película
Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles 1994 a la Mejor Dirección
Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles 1994 al Mejor Actor para John Travolta


Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles 1994 al Mejor Guion
Premio David di Donatello 1995 al Mejor Actor Extranjero para John Travolta
Premio David di Donatello 1995 al Mejor Film Extranjero
Premio de la Asociación de Críticos de Chicago 1994 al Mejor Director
Premio de la Asociación de Críticos de Chicago 1994 al Mejor Guion
Premio de la Asociación de Críticos de Boston 1994 a la Mejor Película
Premio de la Asociación de Críticos de Boston 1994 a la Mejor Dirección
Premio de la Asociación de Críticos de Boston 1994 al Mejor Guion
Premio Saturn 1994 a la Mejor Película de Acción / Aventuras




Hay películas de las que cuesta hablar porque da la sensación de que cualquier palabra se queda corta, y eso es exactamente lo que me pasa con Pulp Fiction, porque cada vez que la veo encuentro un detalle nuevo, un diálogo que no había apreciado igual o una escena que vuelve a sorprenderme como si fuera la primera vez.
El reparto es una auténtica barbaridad... reunir a tantos intérpretes brillantes y conseguir que todos estén a un nivel tan alto no es fácil de conseguir, aunque si tuviera que quedarme con alguien y elegir a uno solo, elegiría sin duda a Samuel L. Jackson. Me impresiona la capacidad que tiene para construir personajes... todos poseen una personalidad tan marcada que resulta imposible olvidarlos.
La música merece una mención aparte... cada canción aparece en el momento justo y termina convirtiéndose en un recuerdo inseparable de muchas de sus escenas.
El guion me parece extraordinario... está lleno de conversaciones que terminan siendo inolvidables y de referencias al cine que hacen que cada vez que la ves (y ya voy unas cuantas) tengas algo nuevo que descubrir y guste más o guste menos, es imposible negar la influencia que ha tenido en el cine posterior ya que Tarantino ha creado una forma muy personal de contar historias y Pulp Fiction representa uno de los ejemplos de ese universo tan reconocible.
No conozco a mucha gente que haya visto Pulp Fiction y no recuerde varias de sus escenas con total claridad. Tiene imágenes, frases y momentos que ya forman parte de la historia del cine y que siguen siendo igual de impactantes con el paso de los años.
Creo que es una película provocadora, atrevida y original y entiendo que haya personas a las que no les convenza su estilo, porque Tarantino nunca deja indiferente. Con sus películas suele ocurrir eso... conectas por completo con su forma de entender el cine o te alejas por completo y yo estoy entre quienes la disfrutan.
Si tuviese que hacer un resumen diría que Pulp Fiction es una experiencia cinematográfica en la que puedes sumergirte una y otra vez, y treinta años después, sigue demostrando que el cine puede ser salvaje, divertido, impredecible y, sobre todo... eterno.