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domingo, 7 de diciembre de 2025

La furia





Año: 2025
Duración: 107 min.
País: España
Dirección: Gemma Blasco
Guion: Gemma Blasco y Eva Pauné
Música: Jona Hamann
Fotografía: Neus Ollé
Reparto:
Àngela CervantesÀlex Monner, Eli Iranzo, Carla LinaresAna TorrentLaura López...


Alex (Ángela Cervantes) es una joven actriz que sufre una violación durante una fiesta de Nochevieja. Traumatizada, no reconoce a su agresor y debe afrontar sola las consecuencias: culpa, miedo, vergüenza y asco. Su mundo se desmorona cuando su hermano Adrián (Àlex Monner) —la persona en quien buscaba refugio— reacciona cuestionándola y presionándola, incrementando su aislamiento.

En medio de su dolor, Alex encuentra en el teatro una forma de canalizar su ira: interpreta a Medea, personaje mítico cargado de rabia y venganza. A través del dolor, la memoria, el cuerpo y la palabra, Alex decide transformar su trauma en furia, en una búsqueda de justicia simbólica y catarsis.




Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Málaga 2025 para Ángela Cervantes
Premio al Mejor Actor de Reparto en el Festival de Málaga 2025 para Àlex Monner
Premio al Mejor Montaje en el Festival de Málaga 2025
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Protagonista Femenina para Ángela Cervantes
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Dirección Novel





La furia es una película que no se mira a traves de una pantalla, sino que se atraviesa y te metes dentro de una experiencia física y emocionalmente extrema. Es una película sobre la violencia sexual, del dolor que te deja en las entreñas y que no puedes expresar con palabras.
El arranque es brutal y esa intensidad no afloja en ningún momento a lo largo de la película y acabas atrapada por el sonido, la música, los colores, la carne, la sangre, hasta el punto de que tienes la sensación de que hasta el olor se te queda impregnado en la ropa, en la memoria, en el cuerpo, funcionando como una extensión de la violencia que atraviesa a la protagonista.
Ángela Cervantes está impresionante, se come la pantalla con una energía salvaje, física, casi primitiva. Su cuerpo habla incluso cuando no dice nada, y eso es clave en una película que trabaja tanto con el silencio... a pesar del ruido. Hay una fuerza animal en su interpretación, pero también una fragilidad rota que se va transformando en rabia, en furia contenida, en una necesidad desesperada de canalizar todo eso y el teatro aparece como una vía de escape, pero también como un lugar donde la violencia se reencarna de otra forma.
La decisión de Gemma Blasco de mostrar la violación de la protagonista con un fundido a negro es, para mí, uno de los grandes aciertos del film, ya que no vemos nada, solo escuchamos y eso es mucho más devastador que cualquier imagen explícita, ya que te hace imaginar que esa oscuridad forma parte de tu propio terror y de tu propia memoria emocional.
La película juega constantemente con los sonidos, los silencios, la música, las vibraciones y el equipo de sonido hace un trabajo descomunal, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de la historia. Hay momentos terriblemente desagradables, difíciles de sostener, pero imposibles de esquivar y a lo largo de toda la duración de la película no pude apartar la mirada ni un segundo, aunque muchas veces quisiera hacerlo.
La furia es una película sensorial, incómoda, rabiosa y Gemma Blasco construye un relato devastador donde no hay consuelo, que te remueve, te incomoda y te deja sin aliento.





viernes, 1 de agosto de 2025

Saturno





Año: 2024
Duración: 96 min.
País: España
Dirección: Daniel Tornero
Guion: Daniel Tornero
Música: Isabel Latorre
Fotografía: Carlos Guijarro


En 2018, el abuelo del director fue detenido por cargos de abuso de menores e intento de secuestro. A raíz de este suceso devastador, Tornero decide reencontrarse con él, enfrentarse a sus miradas, sus palabras y sus respuestas.


Mientras tanto, toda la familia se reúne en su casa de campo para afrontar las secuelas emocionales de haber crecido bajo la influencia de esa figura paterna.




Premio del Público (Biznaga de Plata) al Mejor Documental en el Festival de Málaga 2024


Mención Especial en el Atlàntida Mallorca Film Fest 2024




Acabo de ver Saturno y me he quedado con una sensación muy contradictoria ya que por un lado, el documental tiene momentos de una fuerza brutal, de esos que te atraviesan, sobre todo cuando aparece el padre del director ya que ahí es donde de verdad sentí que estaba frente a alguien que no tenía miedo de desnudarse emocionalmente, que abría su dolor sin filtros y lo entregaba con una honestidad que cuesta encontrar en el cine. Esos instantes son los que me hicieron pensar que la película podía ser muy interesante.
Sin embargo, a medida que avanzaba, empecé a sentirme incómoda, incluso enfadada, con la manera en la que se trataba a las víctimas de los abusos. Se las menciona de pasada, con una fugacidad que me resultó hiriente, y en algunos momentos incluso noté una crudeza innecesaria, como si se hablara de ellas sin empatía e incluso haciéndolas tan responsables como al verdero y único delincuente. Me cuesta creer que ese fuera el objetivo de Daniel Tornero, porque si lo fuera, no sería solo el abuelo el abominable en esta historia, sino que también lo sería la manera en que la familia —con el propio director incluido— decide mirar hacia otro lado.
El documental habla de la masculinidad tóxica, del peso de la culpa y de cómo los traumas familiares se arrastran de generación en generación. Es un retrato valiente en algunos aspectos, pero incompleto en otros, porque cuando alguien decide abrir la caja de los dolores heredados no puede pasar de puntillas sobre los que han sufrido en carne propia las consecuencias más duras.
Al final, me quedo con esa dualidad: lo que duele, lo que emociona, lo que se abre en canal con una sinceridad desarmante, y al mismo tiempo, lo que frustra, lo que parece pasar demasiado deprisa y lo que me deja una sensación amarga de que se perdió la oportunidad de mirar de frente a las víctimas con la dignidad que merecían.





jueves, 6 de febrero de 2025

Semillas de Kivu





Año: 2024
Duración: 29 min.
País: España
Dirección: Néstor López y Carlos Valle Casas
Guion: Teresa Bellón y Néstor López
Música: Arturo Cardelús
Fotografía: Pablo D. Solas



Cortometraje documental que se adentra en la región de Kivu, en la República Democrática del Congo, una de las zonas más violentas del mundo. Allí, un grupo de mujeres llega al Hospital de Panzi tras haber sido violadas en grupo por las guerrillas que controlan los recursos minerales de la zona.


Durante su tratamiento psicológico previo a la reinserción, estas mujeres se enfrentan al dilema de aceptar o no a los bebés nacidos como resultado de las violaciones, encontrando en la maternidad una forma de resistencia.




Goya 2025 al Mejor Cortometraje Documental







sábado, 1 de febrero de 2025

No estás sola: La lucha contra la manada






Año: 2024
Duración: 101 min.
País: España
Dirección: Almudena Carracedo y Robert Bahar
Guion: Almudena Carracedo y Robert Bahar
Música: Jacobo Lieberman y Leonardo Heiblum
Reparto:



No estás sola: La lucha contra la manada es un documental que analiza el caso de "La manada", la agresión sexual ocurrida durante los Sanfermines de 2016 en Pamplona. A través de testimonios clave, la película expone los errores del sistema judicial, los medios de comunicación y la sociedad en su tratamiento de la violencia sexual. Además, muestra cómo este caso se convirtió en un catalizador para el movimiento feminista en España, llevando a multitudinarias protestas bajo lemas como "Hermana, yo sí te creo" y "No es abuso, es violación".


El documental también aborda la evolución de la percepción social sobre la violencia sexual en España, incluyendo casos anteriores como el asesinato de Nagore Laffage en 2008, y destaca el papel del movimiento feminista en la promoción de cambios legislativos, como la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual de 2022.





Premio Ondas 2024 al Mejor Documental





No estás sola: La lucha contra la manada es un documental que remueve, que duele y que sobre todo, indigna. La historia que cuenta no es nueva para nadie que haya seguido el caso, pero verla así, en crudo, sin filtros y con los testimonios de quienes lo vivieron de cerca, te hace sentir una mezcla de rabia y desesperanza.
Impacta verlo, como nos muestra sin rodeos la vergüenza de vivir en una sociedad que en lugar de proteger a la víctima, hubo parte de la sociedad, de los medios de comunicación, de la judicatura, que la criminalizó, que expuso sus datos, la amenazó y la convirtió en el blanco de un linchamiento mediático mientras sus agresores eran defendidos por aquellos que se niegan a aceptar la realidad de la violencia machista. Lo más aterrador es darse cuenta de que "La manada" no eran solo cinco hombres, sino que es el reflejo de un problema mucho más grande y estructural.
El documental es un golpe de realidad que nos recuerda lo mucho que nos queda por hacer y muestra con claridad cómo el sistema judicial falló estrepitosamente, cómo se permitió que la víctima fuera revictimizada una y otra vez, cómo se pusieron en duda sus palabras mientras se protegía a los agresores. Y no solo en este caso. También nos recuerda el calvario que sufrió la víctima de Pozoblanco y cómo años atrás, el terrible asesinato de Nagore Laffage se saldó con una condena que aún hoy duele recordar.
Lo mejor del documental es su valentía. No se corta en denunciar la justicia machista, las instituciones arcaicas y una sociedad que en demasiadas ocasiones sigue mirando hacia otro lado. También es un homenaje a la lucha colectiva, a la fuerza de quienes alzamos la voz y lograron que esta historia no quedara impune.
Lo peor sin duda, es la sensación de impotencia que deja. Porque aunque el Tribunal Supremo terminó haciendo justicia, el camino hasta allí fue un infierno para la víctima, y porque, a pesar de los avances seguimos viviendo en un mundo donde demasiadas mujeres aún tenemos que demostrar que fueron y somos víctimas, donde se sigue cuestionando nuestra versión y donde el machismo sigue ocupando demasiado espacio.
No estás sola es un documental imprescindible. Doloroso, sí, sin duda, pero necesario, necesario para no olvidar, para recordar, para seguir, y porque decir "yo si te creo" sigue siendo más importante que nunca.






domingo, 26 de enero de 2025

Soy Nevenka






Año: 2024
Duración: 110 min.
País: España
Dirección: Icíar Bollaín
Guion: Icíar Bollaín e Isa Campo
Música: Xavier Font
Fotografía: Gris Jordana
Reparto:
Mireia Oriol, Urko OlazabalRicardo GómezCarlos SerranoFont García, Lucía Veiga, Mabel del Pozo, Pepo Suevos, Luis Moreno, Javier Gálego, Mercedes del Castillo, Miguel Garcés, David Blanka, Xavier Estévez...



Soy Nevenka es una película que narra la historia real de Nevenka Fernández, una joven concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada. En el año 2000, Nevenka, de 24 años, sufre una persecución implacable, tanto sentimental como profesional, por parte del alcalde, un hombre acostumbrado a hacer su voluntad en lo político y en lo personal.

Decide denunciar, aunque sabe que deberá pagar un precio muy alto: su entorno no la apoya, la sociedad de Ponferrada le da la espalda y los medios la someten a un juicio público.




Premio 2025 del Círculo de Escritores Cinematográficos a la Mejor Actriz Revelación para Lucía Veiga





Quiero empezar esta reseña dando las gracias... gracias Nevenka, gracias por tu valentía, por enfrentarte a lo que muchas ni siquiera se atreven a nombrar, y gracias Icíar Bollaín, por darle voz a una historia que no debería caer en el olvido y que nos golpea de lleno.
No hay nada nuevo que no supiesemos de esta historia, es el mismo patrón de siempre: cuando una mujer alza la voz, la sociedad la silencia, la señala, la juzga. Soy Nevenka no es solo el retrato de una injusticia, es el reflejo de un país que sigue sin querer mirar de frente a sus propias miserias y verla y recordarla te remueve las entrañas y te las remueve más saber que ese "señor" años después seguía teniendo apoyo político y ciudadano, mientras que Nevenka tuvo que marcharse del país. La película es un espejo que nos devuelve una imagen incómoda de nuestra sociedad.
La dirección de Bollaín es directa, sin adornos ni artificios, porque no los necesita. La verdad es suficientemente brutal y sientes el miedo, la humillación, la soledad. Y ese es el gran logro de la película: hacer que aunque sea por un momento, podamos ponernos en la piel de todas las "Nevenkas" que han sido obligadas a callar. Mireia Oriol brilla en su papel, transmitiendo cada emoción con una verdad desgarradora, y Urko Olazabal encarna a la perfección el abuso de poder disfrazado de normalidad.
Soy Nevenka no te deja indiferente... o no debería hacerlo. Nos sacude, nos incomoda, nos obliga a mirarnos al espejo y preguntarnos qué tipo de sociedad permite que esto siga ocurriendo. Esta película debería ser obligatoria en todos los institutos, porque educar en el respeto y la dignidad es la única manera de evitar que esto siga ocurriendo.
Lo peor de todo es la sensación que te queda al final: han pasado más de veinte años y aunque hemos avanzado, las estructuras de poder siguen protegiendo a los de siempre. La película cumple su cometido: nos recuerda de dónde venimos y nos deja claro que todavía queda mucho por cambiar.