martes, 28 de octubre de 2025

El séptimo cielo






Título original: Seventh Heaven (7th Heaven)
Año: 1927
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Frank Borzage
Guion: Benjamin Glazer
Fotografía: Ernest Palmer y Joseph A. Valentine
Reparto:
Janet GaynorCharles Farrell, Gladys Brockwell, David Butler, Ben Bard, Albert Gran, Marie Mosquini, George E. Stone, Brandon Hurst...


Chico (Charles Farrell), un humilde limpiador de alcantarillas, rescata a Diane (Janet Gaynor), una joven maltratada por su hermana y hundida en la miseria. Él la acoge en su pequeño ático —su “séptimo cielo”—, donde ambos comienzan una nueva vida marcada por la ternura, la fe y el deseo de superarse.


Con el estallido de la guerra, Chico es enviado al frente y la pareja se ve separada, pero prometen mantenerse unidos por el amor y la esperanza, creyendo que su conexión trasciende la distancia y la tragedia.




Oscar 1929 a la Mejor Dirección
Oscar 1929 a la Mejor Actriz Principal para Janet Gaynor
Oscar al Mejor Guion Adaptado




El séptimo cielo es una de esas películas que te hacen darte cuenta de por qué el cine mudo sigue teniendo tanta fuerza casi un siglo después. Su director, Frank Borzage logra convertir una historia de amor en un acto de fe, en una experiencia casi espiritual con una película que combina melodrama, romanticismo y una belleza visual que roza lo poético, elevando las emociones hasta un punto en que el amor pareciera una forma de salvación, incluso entre la pobreza y el horror de la guerra.
Janet Gaynor está maravillosa y no me extraña que ganara el primer Óscar de la historia a la mejor actriz y junto a Charles Farrell formaron una de las parejas más emblemáticas del cine de su época.
Por supuesto, El séptimo cielo es hija de su tiempo y hoy pueden parecer ingenuos ciertos gestos o ese dramatismo exagerado, pero si una se deja llevar por la época, es fácil entender que era la forma de expresar emociones cuando aún no existían las palabras en pantalla. Es cierto que el fondo religioso está muy presente, como un fondo moral o espiritual que hoy puede resultar algo rancio, pero en el contexto del film encaja perfectamente.
La puesta en escena es soberbia, con esos decorados de los bajos fondos parisinos que resultan visualmente impresionantes, los movimientos de cámara, la luz, los encuadres… todo está cuidado con una precisión y una sensibilidad que no eran habituales en la época.
La escena en la que Chico sube las interminables escaleras del "7º cielo" es sencillamente magistral, una secuencia que demuestra el dominio técnico de Borzage y ese momento en el que Janet Gaynor levanta el puño mientras su amor parte a la guerra, me ha resultado imposible no pensar en Lo que el viento se llevó y la escena de Scarlett O'Hara gritando al cielo la ya famosa frase de "A Dios pongo por testigo...".
El séptimo cielo fue, sin duda, un hito del cine mudo. No solo consolidó a una de las parejas más queridas del momento, sino que también marcó una forma de entender el melodrama. Puede que hoy algunas partes parezcan anticuadas, pero su esencia sigue intacta: la idea de que el amor —por muy imposible que parezca— puede elevarnos por encima de todo.





lunes, 20 de octubre de 2025

La deuda





Año: 2025
Duración: 115 min.
País: España
Dirección: Daniel Guzmán
Guion: Daniel Guzmán
Música: Richard Skelton
Fotografía: Ibon Antuñano
Reparto:
Daniel Guzmán, Rosario García, Itziar ItuñoSusana AbaituaLuis TosarMona MartínezFrancesc Garrido, Fernando Valdivielso, Natalia Agüero Avecilla, Gabriel Dan, Victoria Teijeiro, Antonio Márquez...


Lucas (Daniel Guzmán), un hombre de 47 años y Antonia (Rosario García), una anciana de 91 años, comparten un modesto piso en el centro de Madrid. A pesar de sus dificultades económicas, mantienen una convivencia llena de afecto, ilusión y sentido del humor.


Sin embargo, su vida cotidiana se ve alterada cuando un fondo de inversión adquiere el edificio con la intención de convertirlo en apartamentos turísticos. Ante la amenaza de perder su hogar, Lucas toma una decisión que desencadenará una serie de eventos que cambiarán sus vidas para siempre.












La vida de Chuck






Título original: The Life of Chuck
Año: 2024
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Mike Flanagan
Guion: Mike Flanagan
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Eben Bolter
Reparto:
Tom Hiddleston, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Jacob Tremblay, Mark Hamill, Mia Sara, Benjamin Pajak, Cody Flanagan, Carl Lumbly, Trinity Jo-Li Bliss, Q'orianka Kilcher, Harvey Guillén, Matthew Lillard...


La historia comienza con un mundo que parece desmoronarse sin motivo: ciudades apagándose, mensajes misteriosos y carteles publicitarios que anuncian «Gracias, Chuck, por 39 años». Nadie sabe quién es Chuck… hasta que poco a poco entendemos que todo ese colapso está vinculado a la vida —y muerte— de un hombre corriente llamado Charles “Chuck” Krantz.


A partir de ahí, la película reconstruye su existencia marcha atrás: desde el apocalipsis íntimo de su final hasta su infancia, mostrando cómo incluso una vida aparentemente discreta puede contener belleza, miedo, soledad y momentos de pura luz.




Premio del Público a la Mejor Película en el Festival de Toronto (TIFF 2024)
Premio de la Crítica en el Festival Internacional de Cinema de Catalunya - Sitges 2025


Premio Sant Jordi 2026 a la Mejor Película Extranjera




La vida de Chuck, dirigida por Mike Flanagan y basada en un relato de Stephen King es una historia que no empieza donde una espera, sino en un mundo que se apaga poco a poco... un mundo donde las ciudades van perdiendo la luz, donde aparecen mensajes extraños y unos carteles que se repiten diciendo: “Gracias, Chuck, por 39 años”.
La película está contada al revés, en tres partes que, al principio, parecen no encajar pero que poco a poco se van recolocando.
La primera parte, que en realidad es el "Acto III", resulta un poco inquietante donde parece que llega el fin del mundo... luego llega el "Acto II", momento que cambia el tono de la historia por completo y por último tenemos el "Acto I", donde la historia se centra en la infancia de Chuck.
Hay escenas maravillosas que han conseguido que me quedase pegada a la pantalla, con los ojos brillantes, una sonrisa dibujada en el rostro y los pies moviendose al ritmo de la música y los bailes, con ese mensaje donde el baile estalla casi como una necesidad de seguir viviendo, con esa idea de que estamos hechos de muchas capas y de muchas vidas dentro de una sola.
He leído algunas reseñas que la etiquetan como "demasiado blanda" o almibarada, pero a mí, personalmente, me ha encantando y me quedo con esa sensación que me deja al final de que somos la suma de todo lo que hemos sido, de todo lo que hemos sentido y de todo lo que hemos construido en nuestro interior.
Es una película diferente, contada al revés, con una estructura poco habitual, pero precisamente ahí está su belleza y cuando terminas de verla entiendes que cada vida, por pequeña que parezca, está llena de cosas que importan más de lo que creemos... "Soy inmenso y contengo multitudes".