jueves, 20 de agosto de 2026

La carreta fantasma






Título original: Körkarlen (The Phantom Carriage)
Año: 1921
Duración: 106 min.
País: Suecia
Dirección: Victor Sjöström
Guion: Victor Sjöström
Fotografía: Julius Jaenzon
Reparto:
Victor Sjöström, Hilda Borgström, Tore Svennberg, Astrid Holm, Einar Axelsson, Nils Ahrén, John Ekman...


En una fría noche de Fin de Año, David Holm (Victor Sjöström), un hombre violento, alcohólico y cruel que ha destruido por completo la vida de su familia, se encuentra bebiendo en un cementerio junto a dos compañeros de juerga. Mientras repasan sus vidas, recuerdan una tétrica leyenda: la última persona que muera en el año justo antes de las doce campanadas se verá obligada a conducir la carreta fantasma de la Muerte, recogiendo las almas de los difuntos durante los siguientes doce meses.


Al verse envuelto en una violenta pelea con sus amigos, David cae muerto justo cuando el reloj marca la medianoche. Es entonces cuando la espectral carreta se detiene ante él, conducida por Georges (Tore Svennberg), un antiguo amigo suyo que le precedió en el cargo el año anterior.


Antes de entregarle la guadaña y las riendas, Georges obliga al alma de David a realizar un doloroso viaje en el tiempo para presenciar el daño irreparable que sus vicios han causado en su esposa, sus hijos y en Edit (Astrid Holm), una joven y abnegada enfermera del Ejército de Salvación que agoniza pidiendo verle una última vez.




La carreta fantasma es una película que cuanto más pienso en ella y más veces la veo, más me sorprende por lo adelantada que estaba a su tiempo. Para mí, es una de las grandes obras del cine mudo y una película que demuestra hasta dónde podía llegar el lenguaje cinematográfico cuando todavía estaba dando sus primeros pasos.
La película transcurre durante la noche de Nochevieja y parte de una antigua leyenda… quien haya llevado una vida especialmente cruel y sea la última persona en morir antes de que suenen las doce quedará condenado a conducir durante el año siguiente la Carreta Fantasma, un carruaje destinado a recoger las almas de quienes mueren, y lo que podría haberse quedado en una simple historia sobrenatural acaba convirtiéndose en un relato mucho más profundo sobre la culpa, la pobreza, el alcohol, la violencia y las consecuencias de nuestros actos.
El guion está basado en la novela Körkarlen, publicada en 1912 por Selma Lagerlöf, una escritora que fue la primera mujer en recibir el Premio Nobel de Literatura en 1909 y la película va y viene en el tiempo mediante recuerdos y relatos dentro de otros recuerdos.
Uno de los puntos que más impresionada me deja es su fotografía y su iluminación… Julius Jaenzon, responsable de la fotografía, consiguió crear mediante sobreimpresiones realizadas directamente sobre la película esas apariciones transparentes de la carreta, el conductor y las almas. Hoy en día estamos acostumbrados a ver cualquier efecto especial pero pensar que estas imágenes fueron creadas hace más de cien años, sin las herramientas que tenemos ahora… me resulta realmente fascinante.
Tengo que reconocer que todo lo que he visto hasta ahora de Victor Sjöström me fascina. Es una pena que su nombre no tenga la presencia que debería tener cuando hablamos de los grandes directores de la historia del cine y La carreta fantasma es una prueba magnífica de lo que fue capaz de hacer.
La carreta fantasma es un testamento del poder inmortal del cine… una película que trasciende su época para consolidarse como un ejercicio de narrativa y técnica impecable, y quiero reivindicar a Victor Sjöström como el gigante del cine que siempre fue.






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