Mostrando entradas con la etiqueta Angello Faccini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angello Faccini. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de mayo de 2026

Se tiene que morir mucha gente






Año: 2026
Temporadas: 1 temporada (6 episodios)
País: España
Dirección: Victoria Martín, Sandra Romero y Nacho Pardo
Guion: Victoria Martín
Música: Remate
Fotografía: Angello Faccini
Reparto:



Bárbara (Anna Castillo), Maca (Laura Weissmahr) y Elena (Macarena García) son tres mujeres que fueron mejores amigas en el colegio y que, 20 años después, intentan mantener a flote su relación en plena crisis de la mediana edad.




Se tiene que morir mucha gente, creada por Victoria Martín, Sandra Romero y Nacho Pardo, me ha parecido una de esas series que cuando termina el capítulo, no puedes evitarlo y necesitas poner el siguiente. Basada en la novela de la propia Victoria Martín, consigue algo muy difícil, al menos para mí... hacerte reír mientras, por debajo de todo ese humor ácido y disparatado, asoma también la tristeza, las inseguridades y el caos emocional de unos personajes que sientes muy reales y cercanos.
La serie tiene un humor muy vivo, muy actual, cargado de ironía y situaciones absurdas que funcionan precisamente porque resultan creíbles dentro de esa locura cotidiana que plantea. Hay escenas realmente delirantes y diálogos con muchísimo ritmo, pero detrás de todo eso también hay heridas, frustraciones y relaciones que se tambalean constantemente.
El reparto está espectacular... Anna Castillo vuelve a demostrar el talento enorme que tiene, Macarena García es como siempre maravillosa con esa luz tan especial que brilla en sus ojos y su sonrisa. Entre ambas hay una conexión y química increíble que viene ya de largo, y eso se nota y mucho, porque es inevitable ver la complicidad entre ellas.
También me ha encantado Laura Weissmahr, que aporta un equilibrio perfecto al grupo, y la joven Sofía Otero, que está absolutamente brillante, que tiene una naturalidad impresionante y un desparpajo que hace imposible no quedarse mirándola cada vez que aparece.
Y como regalo... la canción de Amaral creada especialmente para la serie, que acaba redondeando aún más la personalidad de la historia.
La verdad que he disfrutado muchísimo esta serie porque tiene esa energía fresca y despreocupada de las comedias que simplemente te hacen sentir bien. Es divertida, ligera cuando tiene que serlo, pero también inteligente y muy consciente de lo que quiere contar.
Se tiene que morir mucha gente es el reflejo de un espejo agrietado pero extrañamente hermoso... es el eco de las risas que compartimos para no llorar ante el abismo de hacernos mayores, y el recordatorio de que, entre el caos, las heridas y las verdades que duelen, la verdadera balsa de salvación sigue siendo la mirada cómplice de quienes nos conocen desde siempre.





domingo, 22 de febrero de 2026

La misteriosa mirada del flamenco





Año: 2025
Duración: 110 min.
País: Chile
Dirección: Diego Céspedes
Guion: Diego Céspedes
Música: Florencia Di Concilio
Fotografía: Angello Faccini
Reparto:
Tamara Cortés, Paula Dinamarca, Luis Dubó, Matías Catalán, Claudia Cabezas...


Ambientada a comienzos de los años 80 en un pueblo minero del desierto de Chile. Lidia (amara Cortés), es una niña de aproximadamente 11 años que crece en el seno de una familia queer amorosa y marginada por la comunidad local.

Cuando una misteriosa enfermedad empieza a propagarse y se genera un rumor que dice que se transmite con una sola mirada entre hombres enamorados, los habitantes del pueblo comienzan a acusar y perseguir a quienes consideran diferentes.


En ese contexto de miedo, prejuicio y violencia, Lidia se ve obligada a defender a su familia y encontrar su lugar en medio de la hostilidad, enfrentandose al odio social al mismo tiempo que aprende sobre el amor, la resistencia y la solidaridad.




Un Certain Regard a la Mejor Película en el Festival de Cannes 2025
Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián 2025
Premio Sebastiane Latino en el Festival de San Sebastián 2025




La misteriosa mirada del flamenco es una experiencia extraña y a la vez muy estimulante. La película cruza el western moderno con un relato de crecimiento y el melodrama con un realismo mágico. La idea de que una “mirada misteriosa” puede provocar una enfermedad funciona como metáfora en la que el miedo y los prejuicios acaban siendo más destructivos que aquello que pretende combatir.
La película retrata ese miedo colectivo y cómo va calando poco a poco hasta deformar las relaciones entre las personas... y frente a eso, aparece la empatía como una forma de resistencia, sobre todo dentro de una comunidad marginada que se protege como puede, desde el cariño y la necesidad de seguir viva.
El gran sostén emocional del filme es Tamara Cortes, que tiene una mirada que traspasa la pantalla y su trabajo deja claro que estamos ante una actriz con un futuro enorme por delante.
También me ha parecido muy acertado el guion, la elección del reparto y, sobre todo, el lugar donde se ha rodado la película. El desierto chileno de los años 80 no es solo un escenario, es casi un personaje más y visualmente, la película es de una gran belleza, gracias al trabajo en la dirección de fotografía de Angello Faccini.
Es cierto que no todo está perfectamente equilibrado... hay momentos que se sienten algo caóticos, y esa mezcla de géneros no siempre fluye como sería deseable, pero aun así, la película respira verdad. Diego Cespedes debuta con una obra arriesgada, sensible y profundamente humana, que se atreve a mirar de frente el miedo, el deseo y la violencia sin perder nunca de vista la amistad y el amor.
La misteriosa mirada del flamenco no es una película cómoda ni redonda, pero sí valiente y muy honesta... de esas que prefieren arriesgarse a fallar antes que repetir y darnos más de lo mismo.




domingo, 9 de febrero de 2025

Por donde pasa el silencio






Año: 2024
Duración: 98 min.
País: España
Dirección: Sandra Romero
Guion: Sandra Romero
Fotografía: Angello Faccini
Reparto:
Antonio Araque, Mona Martínez, Emmanuel Medina, Tamara Casellas...



La historia sigue a Antonio, un hombre de 32 años que regresa a su ciudad natal, Écija, en el interior de Andalucía, durante la Semana Santa, después de una larga ausencia.


Allí se reencuentra con su familia y se enfrenta a la realidad de su hermano mellizo, Javier, quien padece una enfermedad degenerativa y requiere atención constante. Antonio se debate entre quedarse para ayudar a su familia o regresar a la vida que ha construido en Madrid.





Por donde pasa el silencio me ha parecido una película que te agarra por dentro por la verdad que desprende. Todo tiene un aire de realidad tan fuerte que a veces sientes que no estás viendo una película, sino un documental y eso se debe en gran parte a la elección de actores ya que la mayoría no son profesionales y los tres hermanos de la historia lo son también fuera de la pantalla, con lo que la naturalidad es absoluta.
La película nos cuenta la historia de Antonio que vuelve a Écija tras vivir en Madrid y ese regreso es de todo menos sencillo ya que entre la discapacidad de su hermano y los conflictos familiares que eso ha generado, él se ve atrapado entre el amor profundo que siente y el dolor que le provoca estar ahí. La película retrata con crudeza lo difícil que puede ser querer a los tuyos cuando no se ha aprendido a hacerlo de forma sana, cuando los cuidados recaen siempre en las mismas personas y cuando el dolor, a veces, se reparte como una herencia envenenada.
Sandra Romero filma con cámara en mano, pegada a los cuerpos y a los gestos, sin miedo a incomodar, lo que aumenta la sensación de estar dentro de esa casa, sintiendo esa asfixia emocional. Habla de la culpa, de los vínculos, de los rituales familiares, de las heridas que se heredan y de la adicción. Lo hace con un tono apagado, coherente con lo que cuenta y con una gran sensibilidad. Es una ópera prima que parte de un cortometraje que realizó hace unos 4 años aproximadamente y que además fue premiado en el Festival de Málaga... una película honesta, valiente y profundamente humana.