Mostrando entradas con la etiqueta Diego San José. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diego San José. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de diciembre de 2025

Yakarta





Año: 2025
Temporadas: 1 temporada (6 episodios)
País: España
Dirección: Diego San José (Creador), Elena Trapé, Javier Cámara y Fernando Delgado-Hierro
Guion: Diego San José, Daniel Castro y Fernando Delgado-Hierro
Música: Lucas Vidal
Fotografía: Rita Noriega
Reparto:


José Ramón “Joserra” Garrido (Javier Cámara), es un exjugador olímpico de bádminton que hoy sobrevive dando clases de educación física en un instituto público de Vallecas, divorciado y sin ilusiones.

Su rutina cambia cuando descubre a Mar (Carla Quílez), una jugadora adolescente con un talento extraordinario que podría ser su oportunidad para volver a competir y llegar a Yakarta, la ciudad donde los exjugadores como él son admirados y respetados como estrellas.


Lo que empieza como un plan para alcanzar un sueño deportivo —viajar y competir en Indonesia— se transforma en un viaje emocional y físico lleno de pensiones humildes, polideportivos en horas bajas, estaciones de servicio, derrotas sucesivas y la compleja relación entre dos generaciones que intentan comprender sus frustraciones, sus miedos y el sentido de sus propias vidas.




Premio Forqué 2025 a la Mejor Interpretación Masculina en Serie TV para Javier Cámara


Premio Feroz 2026 a la Mejor Serie Dramática
Premio Feroz 2026 al Mejor Actor Protagonista de serie de TV para Javier Cámara
Premio Feroz 2026 al Mejor Guion de Serie




Yakarta te sorprende, así, de entrada, porque con un arranque en principio orientado al bádminton, realmente este deporte es una excusa para hablar de heridas mucho más profundas y lo que realmente te propone la serie es un viaje intensamente emocional.
El guion es el verdadero corazón de la serie... todo está construido alrededor de un pasado que se intuye, donde la información que recibes llega poco a poco y que la esperas con la necesidad de entender qué le ocurrió a ese personaje que parece vivir siempre a medio camino entre el recuerdo y la derrota.
La serie nos presenta a dos personas rotas que avanzan como pueden por una España indiferente, que no les espera ni les ofrece demasiado, que arrastran derrotas y silencios, pero que aun así encuentran pequeños destellos de calor en quienes menos esperaban y en lugares improbables.
Javier Cámara está impresionante. Su personaje es un hombre vencido por dentro, que no logra soltar el pasado pero tampoco sabe cómo seguir viviendo con él y Carla Quílez, por su parte, me parece que tiene una fuerza brutal.
Se nota el cuidado, la coherencia y la confianza en la historia que nos quieren contar y eso solo funciona cuando hay un equipo sólido detrás y unos intérpretes que creen de verdad en lo que están contando.
Diego San José apuesta por una narración calmada para desplegar una tragedia enorme y dolorosa, la fotografía acompaña ese estado de ánimo con una belleza triste, y la música envuelve la historia llena de melancolía y hay momentos en los que todo encaja de una forma tan precisa que resulta imposible no emocionarse... es más, el final del quinto episodio en concreto, me rompió por completo.
Para mí, Yakarta es sin duda, una de las series españolas del año. Una historia de personajes que se te queda pegada a la piel... ojalá más ficción así.





lunes, 14 de abril de 2025

Su majestad






Año: 2025
Temporadas: 1 temporada (7 episodios)
País: España
Dirección: Borja Cobeaga, Diego San José y Ginesta Guindal
Guion: Borja Cobeaga, Diego San José y Jose A. Ledo
Música: Clara Aguilar
Fotografía: Diego Cabezas
Reparto:
Anna Castillo, Ernesto Alterio, Pablo DerquiRamón BareaMiguel de Lira, Ana María Vidal, Lucía Díez, Florentino Fernández, Pablo VázquezHéctor AlterioFernando Sansegundo...




Serie que nos cuenta la vida de Pilar de Salazar (Anna Castillo), una joven princesa conocida por su vida despreocupada y fiestera, quien se ve obligada a asumir el trono de España después de que su padre, el rey Alfonso XIV (Pablo Derqui), se retire temporalmente de la vida pública debido a un escándalo financiero.


Pilar debe demostrar al país que no es la persona irresponsable y vaga que todos creen, enfrentándose a los desafíos de la monarquía y la opinión pública.​





Hace unas semanas termine de ver Su Majestad. Comencé a verla con bastante curiosidad, ya que no todos los días se hace una serie en España que se atreva, aunque sea desde el humor, a meter el dedo en la llaga de la monarquía, un tema que aún hoy en día para muchos se considera intocable y que aquí se trata con cierta osadía... al menos en un principio. Porque claro, empezar una serie haciendo chistes sobre jueces borrachos de poder o sobre los tejemanejes de la realeza, inevitablemente de entrada te engancha.
La historia se centra en Pilar de Salazar, una princesa que se ve de repente en el trono y que lejos de parecerse a la típica heredera modélica, es más bien una joven fiestera, despreocupada y muy poco preparada para reinar. Y ahí está parte del gancho de la serie.
La estética está muy cuidada, eso sí. La escenografía y la fotografía son una delicia. En serio, hay escenas en las que de verdad te sientes en un palacio real. Pero luego está la música, que sinceramente me ha parecido un batiburrillo sin sentido.
En cuanto a Anna Castillo, que suele gustarme, aquí no está en su mejor papel. Hace lo que puede, pero le falta fuerza, presencia, su personaje debería sostener gran parte de la serie y a veces se queda a medio gas. A cambio, hay momentos de guion muy buenos, especialmente al principio, donde se notan las ganas de provocar y de hacer crítica. Pero claro, con el paso de los episodios, la serie va perdiendo esa garra, se vuelve más amable, más blanda, casi como si quisiera redimir a la institución que al principio parecía querer poner en evidencia.
Eso sí, para mí hay escenas para aplaudir, como el de los jueces del Supremo o la forma en la que se retratan ciertas dinámicas del poder político y judicial en este país, pero al mismo tiempo, se nota que no quieren meterse demasiado en el barro y eso me dejó un poco con la sensación de que podrían haber ido más allá. Más mala leche, más verdad. Porque si nos vamos a reír de la monarquía, al menos que sea con intención real de desmontar algo. Aquí se plantean preguntas, pero no se responden. Se insinúan escándalos, pero no se profundiza. Se ríen de nosotros, sí, pero suavemente, sin hacernos pensar demasiado.
¿Me entretuvo? Sí. ¿Me pareció valiente? Pues no mucho, sinceramente. ¿Podía haber sido mucho más provocadora y más contundente? Sin duda.





domingo, 18 de marzo de 2018

Fe de etarras





Año: 2017
Duración: 89 min.
País: España
Dirección: Borja Cobeaga
Guión: Diego San José y Borja Cobeaga
Música: Aránzazu Calleja
Fotografía: Jon D. Domínguez
Reparto:
Javier Cámara, Julián López, Miren Ibarguren, Gorka Otxoa, Ramón Barea, Luis Bermejo, Tina Sáinz, Bárbara Santa-Cruz, Josean Bengoetxea...




La historia transcurre en el cálido verano de 2010 en una pequeña capital de provincias española. Un peculiar comando de ETA -formado por un veterano que está deseando demostrar que no es un cobarde (Javier Cámara), una pareja cuyo compromiso depende de la continuidad de la banda (Miren Ibarguren y Gorka Otxoa) y un manchego que cree que entrar en el comando le hará sentir como si fuera Chuck Norris (Julián López)- se atrincheran en un piso a la espera de recibir una llamada, que parece que nunca llega, para pasar a la acción.


Mientras tanto, la selección española de fútbol va avanzando triunfalmente en el Mundial de Sudáfrica y todo el mundo lo celebra a su alrededor, por lo que su principal misión será pasar desapercibidos en plena exaltación deportiva de la españolidad.




Comedia negra que tras un guión ácido y seco se esconde algo más profundo, pero que al dibujarlo con un tono de humor podemos reírnos de uno de los temas más tabús y delicados de este país.
Si bien es cierto que la trama tiene ciertos altibajos, el buen guión junto a las buenas interpretaciones de sus protagonistas salvan la película y hacen inevitable reírse en algunos buenos momentos.
Y si algo queda claro de todo esto... es que la Pantxineta siempre es con crema pastelera.