Título original: Sadie Thompson
Año: 1928
Duración: 97 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Raoul Walsh
Guion: Raoul Walsh y C. Gardner Sullivan
Duración: 97 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Raoul Walsh
Guion: Raoul Walsh y C. Gardner Sullivan
Música: Joseph Turrin
Fotografía: George Barnes, Robert Kurrle y Oliver T. Marsh
Reparto:
Gloria Swanson, Lionel Barrymore, Raoul Walsh, Blanche Friderici, James A. Marcus, Will Stanton...
Reparto:
Gloria Swanson, Lionel Barrymore, Raoul Walsh, Blanche Friderici, James A. Marcus, Will Stanton...
Sadie Thompson (Gloria Swanson) es una mujer de pasado complicado que viaja a la isla de Pago-Pago en el Pacífico con la intención de comenzar una nueva vida lejos de su antigua existencia en San Francisco.
Al llegar, Sadie se encuentra con un estricto misionero religioso, Mr. Alfred Davidson (Lionel Barrymore), que ve en ella una presencia “pecaminosa” en la comunidad y hace todo lo posible para obligarla a regresar a su vida anterior, convencido de que debe ser “salvada”.
Mientras Sadie intenta seguir adelante, también se enamora de un sargento de la marina, lo que complica aún más las tensiones entre su deseo de libertad y las expectativas morales de quienes la rodean.
La frágil voluntad es una de esas películas que se sostienen, casi por completo, en la fuerza de su protagonista. La historia, basada en Lluvia, un relato de Somerset Maugham, plantea un conflicto muy claro entre el deseo de vivir con libertad y el peso asfixiante de una moral rígida y juzgadora y aunque no es una película que me haya atrapado de principio a fin, sí que tiene algo que me ha mantenido completamente atrapada en la pantalla... Gloria Swanson.
Swanson llena la pantalla con una presencia difícil de ignorar. Tiene una energía salvaje, una mezcla de dureza y vulnerabilidad que hace que su personaje resulte fascinante incluso cuando la narración avanza de manera algo irregular. Su mirada, su forma de moverse, su manera de ocupar cada plano hacen que la película respire a través de ella.
Raoul Walsh sabe construir bien ese ambiente opresivo en el que se mueve el personaje, un entorno donde la moral ajena pesa más que los propios deseos. El conflicto interno está ahí, se entiende y se siente, aunque a mí me ha parecido que la película no siempre logra profundizar todo lo que podría en ese choque entre lo que se quiere y lo que se permite.
Aunque la mayor parte del filme fue recuperado, el rollo final sufrió desgraciadamente un deterioro irreversible debido a la descomposición del nitrato y para las versiones restauradas, este vacío se suele suplir, en algunos casos, utilizando fotografías de la producción y carteles de texto para narrar lo que ocurría en las escenas desaparecidas.
No diría que La frágil voluntad sea una película que me haya entusiasmado, pero tampoco me arrepiento en absoluto de haberla visto... solo por Gloria Swanson ya merece la pena haberlo hecho. Su interpretación deja claro por qué fue una de las grandes estrellas de su tiempo.




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Suscríbete a esta entrada y recibe por email las nuevas actualizaciones y comentarios añadidos
Marca la opción "Avisarme"