Título original: A Ship Comes In
Año: 1928
Duración: 70 min.
País: Estados Unidos
Dirección: William K. Howard
Guion: Sonya Levien
Año: 1928
Duración: 70 min.
País: Estados Unidos
Dirección: William K. Howard
Guion: Sonya Levien
Fotografía: Lucien N. Andriot
Reparto:
Louise Dresser, Rudolph Schildkraut, Fritz Feld, Lucien Littlefield, Louis Natheaux, Robert Edeson...
Reparto:
Louise Dresser, Rudolph Schildkraut, Fritz Feld, Lucien Littlefield, Louis Natheaux, Robert Edeson...
La familia Pleznik es una familia europea que emigra a Estados Unidos justo antes del estallido de la Primera Guerra Mundial con la esperanza de construir una vida mejor y formar parte del “sueño americano”.
Peter Pleznik, el patriarca, entra con entusiasmo en su nueva sociedad, hace amistades con su vecino Dan Casey, consigue trabajo como conserje en la embajada local y, tras años de esfuerzo, llega a convertirse en ciudadano estadounidense.
La historia se complica cuando Peter es incriminado en un complot para matar a un juez de la embajada tras encontrar un paquete explosivo junto a un obsequio que él había dado. Aunque es declarado culpable, su espíritu optimista no se rompe incluso en prisión.
La verdad acaba saliendo a la luz cuando el verdadero culpable confiesa y Peter es liberado con su trabajo y reputación restablecidos. La alegría familiar se ve matizada por una noticia desgarradora: Eric, el hijo mayor, muere en combate durante la guerra.
Aun así, la familia encuentra consuelo y orgullo en el hecho de que él también dio su vida por su nuevo país.
Ver Emigrantes hoy en día es acercarse a una historia que, en teoría, debería tocar nuestras fibras más sensibles, pero que en mi caso no ha conseguido hacerlo. La película sigue a una familia que deja atrás su país para empezar de cero en Estados Unidos, mostrando el viaje, las dificultades y las renuncias que implica ese salto al vacío.
He sentido que la narración avanza de forma algo mecánica, sin momentos que realmente me sacudan o me emocionen, algo que sí me ha pasado con muchas otras películas mudas de la época.
Además, hay un aspecto que me ha pesado bastante y que ha terminado alejándome aún más de la historia... el tono idealizado y casi propagandístico que envuelve la llegada a Estados Unidos. Da la sensación de que el mensaje final es que todo merece la pena simplemente por estar allí, como si ese destino lo justificara todo. Esa mirada tan complaciente y patriótica me resulta incómoda y hoy en día, bastante discutible.
No niego que Emigrantes tenga interés como documento de su tiempo y como reflejo de una mentalidad muy concreta, pero a nivel personal ha sido una de las películas mudas que menos me han llegado. Una película de la que no he disfrutado y que difícilmente recordaré entre las grandes experiencias que me está regalando el cine mudo.






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