domingo, 28 de diciembre de 2025

El ángel de la calle





Título original: Street Angel
Año: 1928
Duración: 102 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Frank Borzage
Guion: H.H. Caldwell, Philip Klein y Henry Roberts Symonds
Música: Erno Rapee
Fotografía: Ernest Palmer
Reparto:
Janet GaynorCharles Farrell, Natalie Kingston, Henry Armetta, Demetrius Alexis...


En el Nápoles más pobre y marginal, Angela (Janet Gaynor) es una joven inocente y generosa que vive con su madre enferma. Desesperada por conseguir dinero para salvarla, se ve empujada a un robo que fracasa y, al huir de la policía, acaba atrapada en un mundo de humillación y prostitución.


Creyéndose manchada para siempre, Angela abandona su ciudad y llega a una feria ambulante donde conoce a Gino (Charles Farrell), un pintor ingenuo y sensible que se enamora de ella sin conocer su pasado.


Mientras ambos construyen una relación basada en el amor y la esperanza, Angela vive atormentada por la culpa y el miedo a que la verdad destruya aquello que por fin la ha hecho sentirse digna.




Oscar 1929 a la Mejor actriz principal para Janet Gaynor




Ver El ángel de la calle ha sido una de esas experiencias que te reconcilian con el cine en su estado más puro. Janet Gaynor era, sin ninguna duda, una de las grandes divas de su tiempo, y al verla hoy, en una película de hace más de ocho décadas, resulta fácil entender por qué estaba tocada por una especie de gracia profesional difícil de explicar. Fue una estrella que brilló durante poco tiempo, pero lo hizo con una intensidad enorme. Tenía talento, una presencia magnética y una sensibilidad que atravesaba la pantalla... además, tuvo la suerte de trabajar con algunos de los grandes directores de la época, y Frank Borzage fue, sin duda, uno de los que mejor supo comprenderla y elevarla a lo más alto.
La película tiene una factura técnica casi impecable y sorprende, sobre todo, por su sencillez narrativa y en contra de lo que era habitual en el cine mudo, aquí no hay exceso de actuaciones exageradas.
Últimamente estoy disfrutando muchísimo del cine mudo y El ángel de la calle es otra alegría más en ese camino y me resulta tremendamente adictiva esa pureza, ese lenguaje visual tan extremo y a la vez tan desnudo. El mejor cine mudo tiene un filo muy particular, directo al corazón, sin intermediarios y Borzage, sin duda alguna, sabía manejarlo como pocos. Pensar en los recursos técnicos de entonces y ver lo que consigue Borzage es, sencillamente, una genialidad.
Frank Borzage fue uno de los directores más influyentes de la Fox en los años veinte y treinta y acostumbrado a trabajar con los mismos intérpretes, vuelve a reunir aquí a Janet Gaynor y Charles Farrell como pareja protagonista.
El ángel de la calle sigue siendo una obra esencial para entender el tránsito entre el cine mudo y el sonoro, pero también para comprender un tipo de romanticismo cinematográfico que Borzage dominaría como pocos. Es un melodrama visualmente hipnótico, una película que a pesar del paso del tiempo se ve hoy en día con una frescura sorprendente y que confirma que el cine, cuando es grande, no envejece nunca.





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