Título original: Fuori
Año: 2025
Duración: 114 min.
País: Italia
Dirección: Mario Martone
Guion: Ippolita Di Majo y Mario Martone
Año: 2025
Duración: 114 min.
País: Italia
Dirección: Mario Martone
Guion: Ippolita Di Majo y Mario Martone
Música: Valerio Vigliar
Fotografía: Paolo Carnera
Reparto:
Valeria Golino, Matilda De Angelis, Elodie, Corrado Fortuna, Daphne Scoccia, Antonio Gerardi, Luisa De Santis, Francesco Gheghi, Francesco Siciliano, Ondina Quadri...
Valeria Golino, Matilda De Angelis, Elodie, Corrado Fortuna, Daphne Scoccia, Antonio Gerardi, Luisa De Santis, Francesco Gheghi, Francesco Siciliano, Ondina Quadri...
Roma, verano de 1980. La escritora Goliarda Sapienza (Valeria Golino), tras dedicar una década entera a su obra cumbre (El arte de la alegría), sufre el rechazo absoluto de todo el mundo editorial italiano. Sumida en una profunda frustración y rabia, comete un inesperado acto delictivo: robar joyas.
Esto la lleva a ingresar en la cárcel femenina de Rebibbia, un lugar de privación que, paradójicamente, se transforma en un espacio de renacimiento personal. Allí entabla una estrecha e intensa relación con un grupo de jóvenes reclusas.
Tras recuperar su libertad durante un sofocante verano romano, estas mujeres continúan reuniéndose. Goliarda consolida un lazo inquebrantable y marginal con Roberta (Matilda De Angelis), una activista política y delincuente reincidente.
Esta insólita amistad, incomprendida por la sociedad exterior, le devolverá a la autora las ganas de vivir y el impulso vital para volver a escribir.
Premio David di Donatello 2026 a la Mejor Actriz Secundaria para Matilda De Angelis
La vida fuera, la película que nos entrega Mario Martone sobre la escritora italiana Goliarda Sapienza no creo que sea un biopic redondo ni que haga verdadera justicia a una mujer con una vida tan extraordinaria, pero sí consigue al menos, un punto que es de agradecer… despertar la curiosidad por ella y por su obra.
La película nos lleva a Roma en 1980. Goliarda Sapienza acaba de ingresar en la cárcel de Rebibbia para cumplir condena por el robo de unas joyas. Allí conoce a un grupo de mujeres mucho más jóvenes que ella, procedentes de ambientes muy distintos, algunas marcadas por la marginalidad, otras por historias personales muy duras y también por el compromiso político. Entre ellas nace una relación de amistad y complicidad que no termina cuando Goliarda recupera la libertad… fuera de la prisión seguirán encontrándose, intentando reconstruir sus vidas y buscando una estabilidad que parece escapárseles continuamente.
La vida fuera habla de mujeres que han pasado por situaciones muy diferentes, pero que encuentran en las demás una especie de refugio. Son relaciones de sororidad intensas, imperfectas, llenas de afecto, discusiones, acercamientos y distancias… amistades que a veces parecen capaces de salvarlas y que otras veces se rompen con una facilidad casi dolorosa para después volver a reconstruirse.
Uno de los problemas que veo en la película es que se queda en una parte muy concreta de la vida de Sapienza y deja fuera muchísima parte de lo que la convierte un personaje verdaderamente fascinante. Goliarda no fue solamente la escritora que conocemos por El arte de la alegría… fue una mujer comprometida, que vivió experiencias políticas y personales muy intensas, que durante la ocupación nazi de Roma llegó a participar en la resistencia y también estuvo vinculada al teatro y al cine, relacionándose con figuras como Luchino Visconti… y todo ese pasado apenas aparece sutilmente y para mí es una oportunidad perdida para presentarnos a una mujer fascinante.
A mí, personalmente, me habría interesado mucho más conocer a la mujer que había detrás de esa Goliarda que encontramos en Rebibbia… saber de dónde venían sus ideas, qué principios defendía, qué había vivido antes de llegar a aquella prisión y cómo todas esas experiencias habían construido su manera de mirar el mundo. Es verdad que la película hace alguna pequeña referencia a ello, pero pasa demasiado deprisa por una parte de su vida que creo que habría dado mucha más profundidad al personaje.
Me ha resultado curioso conocer que la película se rodó en la auténtica cárcel de Rebibbia y contó incluso con mujeres que estaban allí cumpliendo condena, además de utilizar la verdadera casa de Goliarda en Roma.
Agradable sorpresa reencontrase con Valeria Golino, la cual, antes de interpretar a Sapienza en la película, había dirigido anteriormente la adaptación de su obra El arte de la alegría, pero si tengo que destacar a alguien, es a Matilda De Angelis… una auténtica robaplanos. Cada vez que aparece en pantalla es muy difícil no fijar la atención en ella, porque tiene una luz especial y un talento inmenso.
La vida fuera me deja con sentimientos encontrados… me gusta su mirada sobre la amistad entre mujeres y esa necesidad de apoyarse unas en otras cuando la vida se empeña en ponerlas contra las cuerdas, pero al mismo tiempo siento que la película se ha quedado demasiado en la superficie de una mujer que merecía mucha más atención.
Paradójicamente, lo mejor que puede hacer este biopic es conseguir que después de terminarlo una quiera saber más de Goliarda Sapienza… y quizá eso también sea uno de sus puntos fuertes.
Aunque no creo que La vida fuera consiga retratarla y hacerle toda la justicia que merecía, sí que consigue acercarnos a una mujer singular, libre, incómoda y difícil de encerrar en una sola definición, y por eso, aunque me hubiera gustado una película más arriesgada, más profunda y emocionalmente más contundente, agradezco haberme reencontrado con Goliarda Sapienza a través del cine.
Creo que La vida fuera funciona mejor como prólogo literario que como testamento cinematográfico, que Mario Martone no logra abarcar la inmensidad de un alma inabarcable, pero nos abre la puerta de su celda para que seamos nosotros quienes busquemos el resto de sus respuestas en las librerías o bibliotecas. Con sus carencias y sus aciertos, esta aproximación a Goliarda Sapienza es un viaje imperfecto que rasca la superficie de una mujer indomable, recordándonos que hay vidas tan sumamente libres que resultan sencillamente imposibles de encajonar en dos horas de celuloide.





























