Título original: L'attachement
Año: 2024
Duración: 106 min.
País: Francia
Dirección: Carine Tardieu
Guion: Carine Tardieu, Raphaële Moussafir, Agnès Feuvre y Agnès de Sacy
Música: Eric Slabiak
Fotografía: Elin Kirschfink y Yann Maritaud
Reparto:
Valeria Bruni Tedeschi, Pio Marmaï, César Botti, Vimala Pons, Raphaël Quenard, Catherine Mouchet, Marie-Christine Barrault...
Sandra (Valeria Bruni Tedeschi) es una mujer soltera, de unos cincuenta años y profundamente independiente, que regenta una librería feminista en su barrio y ha decidido voluntariamente vivir sin ataduras familiares ni hijos.
Su tranquila rutina da un vuelco absoluto cuando la pareja del apartamento contiguo, conformada por Alex y Cécile, le pide un favor de urgencia: cuidar de su hijo de seis años, Elliott (César Botti), mientras ellos se trasladan al hospital para el inminente parto de su segunda hija.
Desafortunadamente, surgen graves complicaciones médicas y Cécile fallece inesperadamente durante el alumbramiento de la pequeña Lucille. Sacudida por la tragedia vecinal, Sandra comienza a implicarse de forma progresiva en el cuidado de los niños para ayudar a Alex (Pio Marmaï), un padre y arquitecto completamente desconsolado.
Contra todo pronóstico, entre la solitaria librera, el viudo y los pequeños empieza a tejerse un lazo íntimo y afectivo profundo que sacudirá todas las certezas e ideales previos de Sandra sobre la soledad y la maternidad.
César 2026 a la Mejor Película
César 2026 a la Mejor Actriz Secundaria para Vimala Pons
César 2026 al Mejor Guion Adaptado
La película adapta la novela L'Intimité, de Alice Ferney, y la historia gira alrededor de un padre viudo que intenta continuar adelante después de la muerte de su mujer mientras cuida de un bebé y trata de mantener a su lado a su otro hijo. Es un hombre que está intentando recomponerse mientras la vida le exige seguir adelante, aunque por dentro todavía esté atravesando el duelo.
Entonces aparece Sandra… una mujer independiente, soltera, feminista, algo áspera en sus maneras y acostumbrada a vivir a su aire. Al principio parece alguien que está muy lejos de necesitar una familia, pero poco a poco empieza a descubrir algo que quizá no sabía que estaba que necesitaba.
Quizás, lo más interesante de la película es el mensaje que deja sobre las familias que vamos construyendo a lo largo de la vida con personas que llegan sin avisar y terminan ocupando un lugar importante en nosotros, en nuestra vida… esa gente que aparece cuando más falta hace, que acompaña, que cuida y que permanece cuando todo lo demás se tambalea. Tengo la sensación de que a la película le cuesta encontrar el equilibrio y que algunas escenas no aportan profundidad y en ocasiones he sentido cierta distancia… como si la película no terminara de encontrar el camino para emocionarme.
Para mí, lo mejor de la película es Valeria Bruni Tedeschi… me encanta esta actriz y ella es la que le da más valor a la historia gracias a su interpretación, especialmente a través de su mirada.
Los lazos que nos unen me parece una película sobre el duelo, pero sobre todo sobre la necesidad de querer y de sentirnos queridos… sobre esos vínculos que aparecen en los momentos más inesperados y que terminan convirtiéndose en refugio… quizá ahí está lo que más me llega de esta historia.
Los lazos que nos unen es el reflejo de que las familias no siempre se heredan, sino que a veces se encuentran en los lugares más insospechados y aunque la película flaquee en algunos momentos y la emoción no termine de estallar, la película se sostiene gracias a la verdad que desprende su actriz protagonista. Una obra imperfecta pero cálida, recomendable para quienes buscan una historia tierna sobre las segundas oportunidades afectivas que nos regala la vida.