Martin Bishop (Robert Redford), un genio de los ordenadores, es el líder de un grupo especializado en el mantenimiento de los sistemas de seguridad de grandes empresas. Un día se ve obligado a trabajar para una agencia secreta que le encarga el robo de una caja negra.
Pronto averigua que esa caja tiene la capacidad de decodificar cualquier sistema de encriptación, por lo que se convierte en un caramelo muy dulce para todo amante de la informática, dispuesto incluso a matar por ella.
Sneakers (Los fisgones) es una de esas historias que mezclan intriga, tecnología y humor de una manera muy equilibrada. No se toma demasiado en serio a sí misma, pero al mismo tiempo consigue mantenerte atento y entretenido durante todo el metraje.
El reparto es una maravilla. Robert Redford lidera un grupo muy carismático, con actores como Sidney Poitier, Dan Aykroyd y River Phoenix, que funcionan muy bien juntos y se nota que hay química entre ellos. Cada personaje tiene su particularidad, su rareza, y el guión sabe aprovechar eso para sacarte más de una sonrisa sin que se pierda el tono de thriller.
Phil Alden Robinson dirige con ritmo, sin complicarse demasiado y consigue una historia que fluye, que se sigue facilmente y que nunca se hace pesada.
Sneakers es una película que tiene todos los ingredientes para gustar: buen reparto, personajes con gancho, un guión bien armado y ese tono amable que la hace ideal para pasar un buen rato sin dejar de disfrutar de una historia con intriga.
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Oskar Schindler (Liam Neeson), un hombre de enorme astucia y talento para las relaciones públicas, organiza un ambicioso plan para ganarse la simpatía de los nazis. Después de la invasión de Polonia por los alemanes (1939), consigue, gracias a sus relaciones con los nazis, la propiedad de una fábrica de Cracovia.
Allí emplea a cientos de operarios judíos, cuya explotación le hace prosperar rápidamente. Su gerente (Ben Kingsley), también judío, es el verdadero director en la sombra, pues Schindler carece completamente de conocimientos para dirigir una empresa. Oskar intentará ayudar a sus trabajadores impidiendo que vayan a los campos de concentración o de exterminio. Para ello, tiene que comprar a los judíos para salvarlos de su cruel destino.
Oscar a la Mejor Película 1994 Oscar a la Mejor Dirección 1994 Oscar a la Mejor Banda Sonora 1994 Oscar al Mejor Guión Adaptado 1994 Oscar a la Mejor Fotografía 1994 Oscar al Mejor Montaje 1994 Oscar al Mejor Diseño de Producción 1994
Globo de Oro a la Mejor Película de Drama 1994 Globo de Oro al Mejor Director 1994 BAFTA a la Mejor Película 1994 Globo de Oro al Mejor Guión 1994 BAFTA al Mejor Director 1994 BAFTA al Mejor Actor de Reparto 1994 para Ralph Fiennes BAFTA a la Mejor Música Original 1994
Premio del Sindicato de Directores a la Mejor Dirección 1994 Premio del Sindicato de Productores a la Mejor Película 1994
Premio de la Academia Japonesa a la Mejor Película Extranjera 1995 National Society of Film Critics Award a la Mejor Película 1994 BAFTA al Mejor Montaje 1994 National Society of Film Critics Award al Mejor Director 1994 Premio BAFTA a la Mejor Fotografía 1994 Premio WGA al Mejor Guión Adaptado 1994 National Society of Film Critics Award al Mejor Actor de Reparto 1994 para Ralph Fiennes
BAFTA al Mejor Guión Adaptado 1994
National Board of Review Award for Best Film 1993
New York Film Critics Circle Award for Best Film 19993
National Society of Film Critics Award a la Mejor Fotografía 1994
Los Angeles Film Critics Association Award for Best Film 1993
London Film Critics´ Circle Award for Director of the Year 1994
London Film Critics´ Circle Award for Film of the Year 1994
Boston Society of Film Critics Award for Best Director 1993
Dallas Fort Worth Film Critics Association Award for Best Director 1994
Cinema Writers Circle Awards for Best Foreign Film 1995
Chicago Film Critics Association Award for Best Director 1994
Magistral y desgarradora película basada en la novela de Thomas Keneally, que se convierte en una experiencia cinematográfica que trasciende el mero entretenimiento para convertirse en una profunda reflexión sobre la humanidad y la barbarie. Esta película, rodada en blanco y negro, no es solamente por una elección estilística, sino un recurso que magnifica la intensidad de cada escena, envolviéndote en una atmósfera que te deja sin aliento. La decisión de Spielberg de presentar la historia de esta manera agudiza la desolación, haciendo que cada imagen sea aún más inolvidable.
Una obra de arte que no te deja indiferente y te ahoga, y en la que las interpretaciones son todas impresionantes, especialmente la de Ralph Fiennes, que nos regala una interpretación estremecedora como Amon Goeth, el despiadado comandante nazi.
La maravillosa banda sonora, compuesta por John Williams, se erige como otro protagonista de la película que consigue paralizar los sentidos cada vez que el violín acompaña las imágenes de terror, miedo, horror, muerte, sufrimiento y barbarie.
Una obra de arte cinematográfica que seguro no deja indiferente a nadie, que agita y conmueve, además de ser una reflexión sobre el poder de la humanidad en los momentos más oscuros.