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sábado, 15 de agosto de 2026

Psicosis






Título original: Psycho
Año: 1960
Duración: 109 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Alfred Hitchcock
Guion: Joseph Stefano
Fotografía: John L. Russell
Reparto:
Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire, Martin Balsam, Simon Oakland, Patricia Hitchcock...



Marion Crane (Janet Leigh) es una joven secretaria de Phoenix agobiada por las deudas y el deseo de casarse con su novio que decide cometer un acto impulsivo: robar 40.000 dólares en efectivo de la inmobiliaria donde trabaja. Tras huir de la ciudad en su coche, una intensa tormenta la obliga a desviarse de la carretera principal.

Exhausta, decide pasar la noche en un apartado y decadente motel de carretera: el Bates Motel. Allí es atendida por Norman Bates (Anthony Perkins), un joven tímido, callado y aparentemente inofensivo que vive en la gran casa sombría que corona la colina junto a su controladora y posesiva madre.


Tras mantener una cena informal y una reveladora conversación con Norman, Marion decide ducharse en su habitación para limpiar sus culpas antes de regresar a devolver el dinero. En ese instante, una figura en las sombras asalta el baño, desatando una brutal cadena de acontecimientos que obligará a su hermana Lila y a un detective privado a emprender una angustiosa búsqueda de su paradero.




Globo de Oro 1960 a la Mejor Actriz de Reparto para Janet Leigh




Alfred Hitchcock consiguió con esta película algo que muy pocos directores han logrado… convertir una historia aparentemente sencilla en una experiencia que todavía hoy consigue incomodarme, sorprenderme y mantenerme en tensión. Para mí, es una de sus obras más importantes y una de esas películas que explican perfectamente por qué Hitchcock sigue siendo un nombre imprescindible cuando hablamos de cine.
La película, escrita por Joseph Stefano a partir de la novela de Robert Bloch publicada en 1959, comienza siguiendo los pasos de Marion Crane, una mujer que toma una decisión que cambiará por completo su vida. A partir de ahí, Hitchcock va llevando la historia por caminos que prefiero no desvelar, porque buena parte de la grandeza de Psicosis está precisamente en dejarse sorprender por lo que ocurre… y eso es algo que consigue hacer incluso cuando ya conocemos la película por haberla visto miles de veces y sabemos perfectamente hacia dónde nos lleva y qué va a pasar.
Me impresiona la manera en la que Hitchcock consigue crear una sensación de inquietud constante… en cada rincón, en cada silencio, en cada mirada. No necesita recurrir continuamente a darte sustos porque sabe que muchas veces es mucho más inquietante aquello que imaginamos que aquello que vemos y claro, si hablamos de escenas imposible no hablar de la escena de la ducha. Pocas secuencias han alcanzado una dimensión tan grande dentro de la historia del cine… es imposible hablar de Psicosis sin pensar en esos pocos minutos que terminaron convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles de Hitchcock y del cine.
También hay que destacar la música de Bernard Herrmann, que para mí es fundamental para crear esa sensación de peligro que recorre toda la película y las interpretaciones de Anthony Perkins y Janet Leigh terminan de darle personalidad a una historia perturbadora.
Pero, por encima de todo, está Hitchcock. Su manera de entender el suspense, de jugar con nuestros miedos y de hacernos partícipes de lo que sucede convierte Psicosis en mucho más que una película de terror… Hitchcock entiende como nadie que el espectador también forma parte de la historia y juega con nosotros para hacernos sentir vulnerables, haciéndonos mirar, a pesar del paso de los años, la puerta del baño con cierta desconfianza.
Psicosis no es solo un clásico indiscutible… es la prueba definitiva del genio de un director que supo diseccionar los miedos humanos y proyectarlos en la pantalla como nadie volverá a hacerlo. Absolutamente imprescindible.





sábado, 6 de junio de 2026

Doce hombres sin piedad





Título original: 12 Angry Men
Año: 1957
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Sidney Lumet
Guion: Reginald Rose
Música: Kenyon Hopkins
Fotografía: Boris Kaufman
Reparto:
Henry Fonda, Lee J. Cobb, Jack Warden, E.G. Marshall, Martin Balsam, Ed Begley, John Fiedler, Robert Webber, Jack Klugman, George Voskovec, Joseph Sweeney, Edward Binns, Rudy Bond...


Ambientado en una claustrofóbica sala de deliberaciones, doce miembros de un jurado deben decidir por unanimidad si condenan a muerte a un joven acusado de asesinar a su padre. Al inicio, once de ellos votan "culpable" para acabar rápido, pero el jurado número 8 (Henry Fonda) vota "inocente", exigiendo un debate serio al albergar una duda razonable sobre las pruebas.


A través de una discusión milimétrica, este único hombre va desmontando los testimonios de la acusación, obligando al resto a enfrentarse a sus propios prejuicios raciales, traumas y contradicciones.




BAFTA 1958 al Mejor Actor Extranjero para Henry Fonda
Oso de Oro 1957 a la Mejor Película en el Festival Internacional de Berlín
Premio OCIC en el Festival Internacional de Berlín 1957
Premio del Sindicato de Guionistas (WGA) 1958 al Mejor Guion de Drama




Doce hombres sin piedad, dirigida por Sidney Lumet, es una extraordinaria película que nos cuenta la historia, que transcurre prácticamente toda en una única sala, donde doce miembros de un jurado deben decidir si un joven acusado de matar a su padre es culpable o inocente... si el veredicto es de culpabilidad, la condena será la pena de muerte.
Desde el primer momento parece que la decisión está tomada... once hombres quieren votar culpable y terminar cuanto antes, sin embargo, el jurado número 8 se niega a dar por cerrado el asunto. No asegura que el acusado sea inocente, pero sí cree que existe una duda razonable que merece ser discutida y a partir de ese instante comienza un intenso intercambio de opiniones que poco a poco va cambiando el rumbo de la deliberación.
Una de las cosas que hace grande a esta película es que todo lo que sabemos llega a través de las palabras de los personajes, y aun así... la historia resulta absorbente. Cada detalle que sale a la luz te obliga a replantearte lo que parecía evidente, y al final, acabas sintiéndote una integrante más de ese jurado, analizando cada argumento y cuestionando cada prueba.
Además de plantear un interesante debate sobre la justicia, a medida que avanza la discusión, salen a la superficie prejuicios, resentimientos, miedos y experiencias personales que influyen en la forma de juzgar a los demás.
Resulta admirable comprobar cómo Sidney Lumet logra tanto con recursos tan sencillos... su puesta en escena demuestra que una gran película no depende del presupuesto, sino de una buena historia y de saber contarla.
Casi siete décadas después de su estreno, sigue conservando toda su fuerza y continúa siendo una referencia imprescindible dentro del cine judicial. Para mí, es una de las películas que deberían verse al menos una vez en la vida... o dos.... o tres... o las que te apetezca, ya que me parece una lección magistral sobre cómo contar una historia y, al mismo tiempo, una mirada crítica sobre la sociedad y la justicia.
Lumet convierte su ópera prima en un prodigio cinematográfico con solo doce sillas, una bombilla desnuda y la inmensa valentía de un hombre dispuesto a encender la luz en mitad de la sombra.




lunes, 1 de mayo de 2017

Asesinato en el Orient Express






Título original: Murder on the Orient Express
Año: 1974
Duración: 127 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Sidney Lumet
Guion: Paul Dehn
Música: Richard Rodney Bennett
Fotografía: Geoffrey Unsworth
Reparto:
Albert Finney, Lauren Bacall, Ingrid BergmanSean Connery, Anthony Perkins, Vanessa Redgrave, Jacqueline Bisset, Richard Widmark, Martin Balsam, Jean-Pierre Cassel, John Gielgud, Michael York, Wendy Hiller, Rachel Roberts...



El legendario Orient Express atraviesa Europa con un pasaje lleno de aristócratas, potentados burgueses y diplomáticos. Entre sus ilustres viajeros se encuentra el detective Hércules Poirot (Albert Finney). El ferrocarril debe detenerse cuando recorre la península balcánica por culpa de una avalancha de nieve. Tras pasar una noche detenido, el tren reanuda la marcha.

Sin embargo, durante el tiempo que ha permanecido parado alguien ha asesinado a Samuel Ratchett, un millonario estadounidense cuyo cadáver es hallado varias veces apuñalado. Poirot inicia entonces una investigación, asistido por un amigo con el que ha coincidido en el tren llamado Bianchi, el doctor Constantine y el maquinista ferroviario Pierre Michel.




Oscar a la Mejor Actriz de Reparto 1975 para Ingrid Bergman
BAFTA a la Mejor Actriz de Reparto 1975 para Ingrid Bergman


BAFTA al Mejor Actor de Reparto 1975 para John Gielgud
BAFTA a la Mejor Música Original 1975




Película basada en la novela de Agatha Christie con un reparto espectacular y rodada e interpretada con elegancia. A pesar de saberse todo el argumento, mantiene la tensión con ciertos toques de humor, y te atrapa desde el principio hasta el final.