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domingo, 9 de agosto de 2026

Los siete samuráis





Título original: Shichinin no Samurai (Seven Samurai)
Año: 1954
Duración: 205 min.
País: Japón
Dirección: Akira Kurosawa
Guion: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto e Hideo Oguni
Música: Fumio Hayasaka
Fotografía: Asakazu Nakai
Reparto:
Toshirô Mifune, Takashi Shimura, Yoshio Inaba, Seiji Miyaguchi, Minoru Chiaki, Daisuke Kato, Isao Kimura, Kamatari Fujiwara, Keiko Tsushima, Yoshio Tsuchiya, Kokuten Kôdô...


La historia se ambienta en el Japón del siglo XVI, durante el turbulento período Sengoku (la era de las guerras civiles). Los habitantes de un humilde y desamparado pueblo de campesinos viven bajo el terror constante de una despiadada banda de cuarenta bandidos que les roban sus cosechas año tras año, sumiéndolos en la miseria y el hambre.


Sabiendo que los criminales regresarán al terminar la próxima cosecha de arroz, los aldeanos deciden tomar una medida desesperada: viajar a la ciudad para contratar samuráis que defiendan sus tierras.


Dado que los campesinos no tienen dinero y solo pueden ofrecer arroz como pago, su búsqueda parece imposible. Sin embargo, logran convencer a Kambei Shimada (Takashi Shimura), un veterano, sabio y compasivo samurái sin amo (un ronin) que acepta liderar la causa por pura empatía.

Kambei recluta pacientemente a otros cinco samuráis con distintas habilidades y personalidades, a los que se suma de manera caótica Kikuchiyo (Toshirô Mifune), un excéntrico, ruidoso y temperamental guerrero de origen campesino que oculta su pasado.


Juntos, los siete hombres se trasladan a la aldea para ganarse la desconfianza inicial de los lugareños, entrenarlos militarmente, fortificar el terreno y coordinar una sangrienta y épica defensa bajo la lluvia que cambiará el destino del pueblo para siempre.




León de Plata a la Mejor Dirección en el Festival de Venecia 1954











domingo, 26 de julio de 2026

Harakiri





Título original: Seppuku (Harakiri)
Año: 1962
Duración: 133 min.
País: Japón
Dirección: Masaki Kobayashi
Guion: Shinobu Hashimoto
Música: Tôru Takemitsu
Fotografía: Yoshio Miyajima
Reparto:
Tatsuya Nakadai, Rentarô Mikuni, Akira Ishihama, Shima Iwashita, Tetsurô Tanba, Masao Mishima, Ichirô Nakatani, Kei Sato, Yoshio Inaba, Hisashi Igawa, Tatsuo Matsumura...

Japón, 1630. Hanshirō Tsugumo (Tatsuya Nakadai), un veterano rōnin (un samurái sin amo) empobrecido tras la abolición de su clan, se presenta en la residencia del poderoso clan Iyi. Su petición es solemne: solicita un lugar honorable en su patio para cometer el seppuku (suicidio ritual).


Para disuadirlo, el consejero del clan, Kageyu Saitō (Rentarô Mikuni), le relata una advertencia: meses atrás, otro joven rōnin llamado Motome Chijiiwa (Akira Ishihama) llegó con la misma solicitud, una estrategia desesperada muy común en la época para inspirar lástima y conseguir algunas monedas.


Sin embargo, para dar ejemplo ante los "faroleros del suicidio", el clan Iyi forzó despiadadamente al joven a cumplir su palabra, obligándolo a rajarse el abdomen de la manera más dolorosa posible utilizando su propia espada, la cual resultó ser de bambú porque había tenido que vender el metal para alimentar a su familia enferma.


Lejos de acobardarse, Hanshirō insiste en continuar, pero pide un último deseo antes de morir: relatar los acontecimientos que lo llevaron a tomar esa trágica decisión.




Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 1963
Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes 1963




Hay películas que cuestionan todo aquello que durante años se ha dado por incuestionable y Harakiri es una de ellas. Lo que comienza con la llegada de un samurái a un castillo para solicitar permiso para quitarse la vida siguiendo el ritual tradicional acaba convirtiéndose en un relato devastador sobre la injusticia, el poder y el verdadero significado del honor.
La historia nos traslada al Japón del siglo XVII, después de la caída de un importante clan, dejando a miles de samuráis sin señor y condenados a la pobreza. En ese contexto aparece Tsugumo, un hombre que pide realizar el harakiri en el castillo del clan Ii.
Impresiona la forma en que la película desmonta la imagen idealizada del código de honor samurái. La película plantea preguntas con una enorme inteligencia y demuestra que muchas veces las normas solo sirven para proteger el prestigio de quienes tienen el poder, mientras condenan a quienes más necesitan comprensión.
Masaki Kobayashi construye una historia profundamente triste, marcada por la pérdida, la pobreza y la desesperación, pero también por la dignidad de un hombre que decide enfrentarse a un sistema basado en la apariencia y la hipocresía. No busca glorificar a los samuráis, sino mostrar sus contradicciones y denunciar unas reglas que convierten a las personas en prisioneras de una idea vacía del honor.
Tatsuya Nakadai realiza una interpretación extraordinaria pero también me fascinó el enorme cuidado con el que Kobayashi construye cada secuencia. La composición de las imágenes, la fotografía y la forma en la que utiliza los espacios son impresionantes y todo está al servicio de una historia que nunca pierde su intensidad y que consigue mantener la tensión hasta el último momento.
Harakiri no es únicamente una película sobre samuráis... es una reflexión sobre la dignidad, la humillación, la desigualdad y una crítica  a la doble moral y a las estructuras que sostienen el poder bajo la apariencia del honor.
Ver una película de Masaki Kobayashi es quedar completamente impresionada y con esta película firmó una obra de una enorme fuerza emocional con la que te invita a pensar. Para mí, es una de las grandes obras maestras del cine japonés y una de esas películas que te recuerdan por qué el cine también puede convertirse en una poderosa herramienta para cuestionar el mundo que nos rodea.