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miércoles, 18 de marzo de 2026

Stockholm





Año: 2013
Duración: 90 min.
País: España
Dirección: Rodrigo Sorogoyen
Guion: Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña
Fotografía: Álex de Pablo
Reparto:
Javier PereiraAura Garrido, Jesús Caba, Susana Abaitua...


En una discoteca de Madrid, un chico (Javier Pereira) se queda prendado de una chica (Aura Garrido) y se lo confiesa de inmediato. Ella se muestra distante y escéptica, pero ante la persistencia de él, termina aceptando que la acompañe de camino a casa. Tras una larga noche de confidencias y juegos de seducción por las calles de la ciudad, ella accede a subir a su apartamento.


Al despertar a la mañana siguiente, la atmósfera cambia de forma drástica. Lo que parecía el inicio de una historia de amor se rompe cuando ambos revelan sus verdaderas personalidades.


Él se vuelve frío, distante y casi irreconocible, mientras que ella comienza a mostrar una vulnerabilidad y un comportamiento que descoloca por completo al chico, invirtiendo los roles de poder y atrapándolos en una espiral de tensión psicológica e incomodidad.




Goya 2014 al Mejor Actor Revelación para Javier Pereira
Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Málaga 2013
Premio a la Mejor Actriz para Aura Garrido en el Festival de Málaga 2013
Premio al Mejor Guion Novel en el Festival de Málaga 2013
Premio Feroz 2014 a la Mejor Película Dramática
Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos 2013 a la Mejor Actriz Principal para Aura Garrido


Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos 2013 al Mejor Director Revelación


Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos 2013 al Mejor Actor Revelación para Javier Pereira


Premio Sant Jordi 2013 a la Mejor Actriz Española para Aura Garrido




Stockholm deconstruye el tópico de "chico conoce chica" para transformarlo en algo mucho más oscuro e inquietante. La película se mete de lleno en ese terreno resbaladizo que es el cortejo, ese juego en el que muchas veces se dice una cosa y se piensa otra, donde se interpreta, se exagera, se oculta… y casi siempre alguien acaba pagando el precio. En Stockholm no hay romanticismo, ni bonito ni idealizado... hay una especie de partida desigual desde el primer momento.
Inquieta ver cómo se construye esa relación... él observa, elige, insiste y va directamente a por ella, a por la más frágil, la que se intuye que arrastra algo en su interior , y aun así, sigue adelante, como si fuera un reto personal... un juego sin consecuencias.
La fotografía está muy cuidada... la luz, los colores, los espacios y Aura Garrido está estupenda, al igual que su compañero de rodaje, Javier Pereira.
Es una película que no habla tanto del amor, sino de algo mucho más incómodo, porque en el fondo de la historia hay violencia... no es física, no es evidente, pero es una violencia que se cuela en los gestos, en las palabras, en las decisiones que tomas o que te llevan a tomar, una violencia que muchas veces pasa desapercibida y que incluso, y esto es lo terrible, se normaliza.
Una historia que nos habla de la fragilidad emocional, del poder mental que se ejerce en otra persona, de desequilibrios... de ese lugar donde una persona juega… y la otra se rompe.




domingo, 21 de diciembre de 2025

Daniela Forever






Año: 2024
Duración: 118 min.
País: España  
Dirección: Nacho Vigalondo
Guion: Nacho Vigalondo
Música: Hidrogenesse
Fotografía: Jon D. Domínguez
Reparto:
Henry Golding, Beatrice Grannò, Aura Garrido, Rubén Ochandiano, Nathalie Poza, Itziar Castro, Frank Feys, Godeliv Van den Brandt, Godeliv Van den Brandt, Pilar Bergés, Rocío Saiz, Hidrogenesse, Anibal Gómez...


Tras la repentina muerte de su novia Daniela (Beatrice Grannò), Nicolás (Henry Golding) ve cómo su vida pierde todo sentido. Desesperado por el duelo y la idea de recuperarla, acepta participar en un ensayo clínico experimental que le permite controlar sus sueños lúcidos.


Cada noche puede volver a ver a Daniela y revivir con ella una relación idealizada y perfecta en el mundo onírico. Pero cuanto más se adentra en esos sueños, más se arriesga a perderse para siempre dentro de sus propios recuerdos y fantasías, confundiendo lo real con lo imaginado y enfrentándose a las consecuencias emocionales de no saber dejar ir.




Nacho Vigalondo vuelve a jugar en Daniela Forever con esa frontera tan suya entre la realidad y lo imaginado, mezclando drama romántico con ciencia ficción y una fantasía psicológica. Es una película que habla del duelo, del dolor que deja la ausencia y de la obsesión por recuperar lo que ya no está, aunque eso implique perder el contacto con el presente... con la realidad.
La historia se mueve constantemente entre lo que es real y lo que nace del subconsciente. Vigalondo plantea muy bien esa idea de negación, de quedarse anclado en los recuerdos y es en ese terreno ambiguo, donde la película se permite imágenes y situaciones absolutamente desatadas, algunas tan inesperadas como un tiburón con pistola, que resumen bastante bien el espíritu creativo y libre que atraviesa todo el film.
A nivel visual es uno de sus grandes aciertos. El contraste entre la realidad, rodada con una textura más sucia y casi doméstica, y el mundo de los sueños, mucho más pulido y cinematográfico, funciona de maravilla y ayuda al espectador a orientarse, al menos al principio. Hay momentos realmente hipnóticos y que demuestran a un Vigalondo en plena forma creativa, sin miedo al exceso ni a lo extraño.
El problema llega cuando el guion empieza a perder firmeza ya que la película es muy irregular y hay momentos en los que las ideas no terminan de estar a la altura de lo que se espera.
Aun así, la parte final consigue recuperar parte de la emoción y cerrar el viaje desde un lugar mucho más íntimo y sincero. No es una película redonda sino más bien una obra excesiva y muy personal. Daniela Forever es Vigalondo desatado, con todo lo bueno y lo irregular que eso implica. Imprescindible verla en versión original, ya que fue rodada en inglés, y también imprescindible dejarse llevar, aunque a veces no sepamos muy bien hacia dónde.