viernes, 12 de junio de 2026

April





Título original: Aprili
Año: 2024
Duración: 134 min.
País: Georgia
Dirección: Dea Kulumbegashvili
Guion: Dea Kulumbegashvili
Música: Mathew Herbert
Fotografía: Arseni Khachaturan
Reparto:
Ia Sukhitashvili, Kakha Kintsurashvili, Merab Ninidze...


Nina (Ia Sukhitashvili), es una experimentada ginecoobstetra que trabaja en el hospital de una empobrecida y patriarcal zona rural de Georgia.


Su carrera da un vuelco trágico cuando un recién nacido muere durante un parto bajo su supervisión. El padre del bebé la culpa de negligencia, lo que desata una rigurosa investigación hospitalaria que amenaza con sacar a la luz su mayor secreto: Nina viaja clandestinamente por los pueblos colindantes suministrando píldoras y practicando abortos ilegales a mujeres desamparadas que lo necesitan.




Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia 2024
Ganadora de la sección Zabaltegi en el Festival de San Sebastián 2024





April es una película que no hace fácil el camino al espectador que se pone frente a ella, y es que la directora georgiana Dea Kulumbegashvili se adentra en un tema incómodo y doloroso como es el aborto en Georgia a través de Nina, una ginecóloga que vive atrapada entre sus convicciones, las leyes de su país y una sociedad que sigue juzgando con dureza las decisiones de las mujeres.
La película retrata una realidad dura en la que las mujeres siguen teniendo que enfrentarse a numerosos obstáculos para decidir sobre sus propios cuerpos. Nina conoce bien las consecuencias de una maternidad impuesta y observa de cerca cómo muchas mujeres viven condicionadas por el miedo, la tradición, la religión y el control social, y eso la lleva a tomar decisiones arriesgadas.
La directora apuesta por una puesta en escena muy contenida, con escenas largas... muy largas, silencios prolongados... muy pronlongados y situaciones que resultan incómodas de contemplar... muy incómodas, hasta el punto que en algunas escenas incluso tuve que apartar la vista de la pantalla.
Más allá del debate sobre el aborto, April también habla del miedo, de la cobardía colectiva, de las relaciones que nunca terminan de encontrar su lugar y de la enorme soledad que suele acompañar a quienes se atreven a desafiar las normas establecidas... y esa soledad es mayor cuando quien desafía esas normas es una mujer.
Es cierto que la frialdad con la que está narrada puede crear cierta distancia emocional, sin embargo, creo que precisamente esa mirada seca y austera forma parte de la propuesta de Kulumbegashvili.
Detrás de sus 134 minutos hay una reflexión sobre la violencia ejercida contra las mujeres, sobre la moral impuesta desde las instituciones y sobre cómo una sociedad entera puede convertir en heroína o en culpable a una persona simplemente por intentar ayudar a otras.
No es una película cómoda de ver, ni agradable, ni fácil de recomendar a cualquiera... es áspera, perturbadora y, en ocasiones, incluso desagradable, pero también es una obra interesante, precisamente porque se niega a endulzar aquello que no admite ningún tipo de azúcar.




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