sábado, 21 de febrero de 2026

Amarga victoria





Título original: Dark Victory
Año: 1939
Duración: 104 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Edmund Goulding
Guion: Casey Robinson
Música: Max Steiner
Fotografía: Ernest Haller
Reparto:
Bette Davis, George Brent, Humphrey Bogart, Geraldine Fitzgerald, Ronald Reagan, Henry Travers, Cora Witherspoon, Dorothy Peterson, Virginia Brissac, Charles Richman, Herbert Rawlinson, Leonard Mudie, Fay Helm...


Judith Traherne (Bette Davis) es una joven rica, vital y despreocupada que vive la vida sin pensar demasiado en las consecuencias. Todo cambia cuando comienza a sufrir fuertes dolores de cabeza y, tras varias pruebas médicas, descubre que padece un tumor cerebral.

A partir de ese momento, Judith se enfrenta a la certeza de una muerte cercana. El diagnóstico la obliga a replantearse su forma de vivir, sus relaciones y su manera de entender el amor y la responsabilidad. En ese proceso conoce al doctor Frederick Steele (George Brent), con quien inicia una relación marcada por la sinceridad, el miedo y la dignidad ante lo inevitable.





No hay duda que Amarga victoria es una película muy de su tiempo pero también una de esas historias que siguen funcionando porque se apoyan, sobre todo, en las interpretaciones.
La película gira claramente alrededor de Bette Davis... todo está construido alrededor de ella, donde la Davis ocupa el centro absoluto y el resto de personajes orbitan a su alrededor. Su presencia lo llena todo... es magnética, intensa y de una belleza muy particular, de esas que no se ajustan a lo convencional pero que no puedes dejar de mirar.
Dicho esto, y aunque no creo que sea una de sus mejores actuaciones (tengo la sensación de que Bette Davis siempre ha brillado especialmente más cuando encarna personajes más duros, más ásperos) está maravillosa.
El guion, pese al paso del tiempo, mantiene bastante bien su impacto emocional. También resulta interesante ver a un joven Humphrey Bogart, todavía en una etapa temprana, pero ya dejando ver ese estilo que acabaría definiendo su carrera.
Sin embargo, quiero destacar a Geraldine Fitzgerald... que está magnífica y logra que su presencia no quede aplastada por la fuerza de Davis, algo nada fácil.
Amarga victoria es una buena película, representativa de una etapa dorada del cine clásico, y aunque quizá no sea la cima absoluta de Bette Davis, sí es una muestra muy clara de por qué fue una de las actrices más importantes y fascinantes de la historia del cine.




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