Año: 2025
Duración: 123 min.
País: Argentina
Dirección: Albertina Carri
Guion: Albertina Carri, Agustín Godoy y Carolina Alamino
Duración: 123 min.
País: Argentina
Dirección: Albertina Carri
Guion: Albertina Carri, Agustín Godoy y Carolina Alamino
Música: Paloma Peñarrubia
Fotografía: Sol Lopatín, Inés Duacastella y Wilssa Esser
Reparto:
Carolina Alamino, Maru Marcet, Rocío Zuviría, Mijal Katzowicz, Luisa Gavasa...
Reparto:
Carolina Alamino, Maru Marcet, Rocío Zuviría, Mijal Katzowicz, Luisa Gavasa...
Violeta (Carolina Alamino) es una joven directora de cine que en el pasado realizó —junto a sus amigas— una película porno lésbica. Tras ese proyecto, recibe un encargo para dirigir una producción pornográfica convencional y mainstream, pero sus ideas sobre los sistemas de género —tanto cinematográficos como sexuales— le impiden completar la filmación.
Incapaz de adaptarse a las normas de la industria, abandona el set y parte en un viaje con sus actrices desde el sur de Buenos Aires hacia São Paulo en busca de nuevas formas de relato y libertad creativa.
Después de terminar de ver ¡Caigan las rosas blancas! de Albertina Carri, honestamente, todavía estoy tratando de procesarla. La he sentido como un mosaico de emociones, sensaciones y momentos de vida más que como una historia con principio, desarrollo y final claros... es impredecible, a veces audaz y vibrante, otras veces lenta y difícil de seguir, y eso me deja en una especie de limbo entre fascinación y desconcierto.
Las protagonistas son mujeres que parecen vivir libres de cualquier máscara... se muestran espontáneas, juguetonas, abiertas a la experimentación y su lesbianismo es una parte natural de su manera de relacionarse y de disfrutar la vida. Lo interesante es que la película no se centra en la pasión romántica o la obsesión entre ellas, más bien diría que lo hace en la conexión que crean como grupo, en esa cohesión que surge de la complicidad y la libertad compartida.
El ritmo narrativo es errático ya que hay momentos que me atraparon completamente y otros que me hicieron mirar el reloj... sin embargo hay instantes muy interesantes, especialmente la aparición de Luisa Gavasa, que regala un monólogo intenso y maravilloso, aunque el cierre en general puede resultar incómodo o incluso desagradable.
Si me preguntas de qué va la película, no sabría resumirla en una sola frase. Parece más un viaje emocional de la directora, un recorrido íntimo por su mirada sobre el deseo, la amistad y la libertad, que algo que se pueda contar de manera lineal. Es una experiencia que se siente más que se entiende, y supongo que solo quien la vive en su propia sensibilidad puede realmente interpretarla.












