domingo, 21 de septiembre de 2025

Sirat. Trance en el desierto





Título original: Sirât
Año: 2025
Duración: 114 min.
País: España
Dirección: Oliver Laxe
Guion: Oliver Laxe y Santiago Fillol
Música: Kangding Ray
Fotografía: Mauro Herce 
Reparto:
Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Stefania Gadda, Richard Bellamyun, Tonin Javier, Joshua Liam Herderson, Kangding Ray...


Luis (Sergi López) es un padre desesperado cuya hija, Mar, ha desaparecido tras asistir a una rave en Marruecos. Junto con su hijo Esteban (Bruno Núñez), emprende un recorrido intenso por el país norteafricano que le lleva de rave en rave, atravesando montañas y el desierto del sur, con la esperanza de encontrarla en esa “última fiesta” que creen que podría tener pistas.

En ese tránsito, ambos se sumergen en un mundo desconocido, lleno de música electrónica, comunidades de jóvenes raveros, libertad contracultural y paisajes tan duros como poéticos.




Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2025
Mejor Película de 2025 por The New Yorker
Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles (LAFCA) 2025 a la Mejor Banda Sonora


Premio a la Mejor Película - Hugo de oro 2025 en el Festival Internacional de Chicago


Premio de la Asociación de Críticos de Los Ángeles (LAFCA) 2025 a la Mejor Banda Sonora


Premio del Cine Europeo EFA 2026 a la Mejor Fotografía
Premio del Cine Europeo EFA 2026 al Mejor Montaje
Premio del Cine Europeo EFA 2026 al Mejor Diseño de Producción
Premio del Cine Europeo EFA 2026 al Mejor Sonido
Premio del Cine Europeo EFA 2026 a la Mejor Dirección de Casting
Premio Feroz 2026 a la Mejor Música
Premio Feroz 2026 al Mejor Tráiler
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Película en Lengua no Catalana
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Dirección Artística
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Dirección de Producción
Premio Gaudí 2026 al Mejor Maquillaje y Peluquería
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Música Original
Premio Gaudí 2026 al Mejor Sonido
Premio Gaudí 2026 a los Mejores Efectos Visuales
Premio Gaudí 2026 a la Mejor Fotografía
Goya 2026 a la Mejor Fotografía
Goya 2026 al Mejor Montaje
Goya 2026 a la Mejor Música Original
Goya 2026 a la Mejor Dirección de Producción
Goya 2026 a la Mejor Dirección Artística
Goya 2026 al Mejor Sonido





Sirat, de Oliver Laxe, me ha dejado una sensación contradictoria. Por un lado, no hay duda de sus buenas intenciones ni de la integridad con la que está concebida, se nota la originalidad, la búsqueda de un lenguaje propio y el deseo de llevar al espectador a un terreno distinto, más sensorial que narrativo pero lo cierto es que me ha costado entrar en la historia y en muchos momentos, me ha costado también entender qué pretendía contarnos realmente. He tenido la sensación de encontrarme en un puente que prometía llevarte al otro lado del infierno... hacia un paraíso, pero al llegar al final del puente descubres que ese paraíso no existe y que sigues atrapada en el mismo lugar.
No hay una historia clara, no hay trama definida, no hay profundidad en los personajes más allá de los gestos y los silencios y todas esas carencias se intentan cubrir con efectos emocionales que pueden impresionar de manera inmediata, pero que a mí me resultaron huecos. Da la sensación de que se confunde el impacto emocional con la grandeza artística, como si el simple hecho de salir del cine en silencio ya significara que hemos visto algo bueno... y en mi opinión, no es así.
Aun así, hay cosas que rescato. El guion se apoya en miradas, en silencios que se respiran en cada plano, la intriga se va colando sin darte cuenta de principio a fin ante la incertidumbre constante de un viaje que parece no avanzar nunca del todo y Laxe confía en las imágenes y en la paciencia del espectador... esa confianza que puede ser admirable aunque no siempre funcione.
Las interpretaciones, especialmente la de Sergi López, aportan un ancla emocional y logran transmitir más en un gesto contenido que en cualquier diálogo y por encima de todo, está la fotografía: los paisajes del desierto, las montañas y las raves son visualmente hipnóticos. El uso de la luz natural y los encuadres abiertos acentúan la sensación de pequeñez y fragilidad de los personajes frente a un mundo inmenso e indiferente.
La música electrónica, omnipresente en las escenas de rave, se convierte en una fuerza envolvente y diría que hasta hipnótica, que contrasta con el silencio sepulcral del desierto y ese choque entre ruido y vacío refuerza la deriva existencial de los personajes y del propio espectador, que se siente arrastrado a un estado de incertidumbre constante.
Resumiendo diría que Sirât me parece una película con destellos visuales y sonoros potentes pero con un vacío narrativo que en mi caso pesa demasiado. Se percibe más como una experiencia sensorial que como una historia con fondo y ese desequilibrio hace que su propuesta no termine de sostenerse.





lunes, 8 de septiembre de 2025

La voz de Hind






Título original: Sawt al-Hind Rajab
Año: 2025
Duración: 89 min.
País: Túnez
Dirección: Kaouther Ben Hania
Guion: Kaouther Ben Hania
Música: Amin Bouhafa
Fotografía: Juan Sarmiento G.
Reparto:
Saja Kilani, Motaz Malhees, Amer Hlehel, Clara Khoury...


Hind Rajab, es una niña palestina de cinco años que, tras sobrevivir al primer ataque israelí, quedó atrapada en un coche destruido junto a los cuerpos de su familia en Gaza, en enero de 2024.


Utilizando las grabaciones reales de su llamada al servicio de emergencias de la Media Luna Roja Palestina, la película revive sus súplicas desesperadas por recibir ayuda.


La narración se centra en el centro de despacho donde los voluntarios intentan coordinar el rescate.




Gran Premio del Jurado 2025 en el Festival de Venecia
Premio Agenda 2030 Euskadi Basque Country 2025 en el Festival de San Sebastian


Premio del Público Ciudad de Donostia / San Sebastián 2025 en el Festival de San Sebastián


Premio Especial de la Unión de Actores y Actrices 2026 al Mejor Equipo





La voz de Hind es una película incómoda de ver, dura, dolorosa pero profundamente necesaria.
La historia parte de un hecho real ocurrido el 29 de enero de 2024. Ese día una niña palestina llamada Hind Rajab logró hacer una llamada pidiendo ayuda desde un coche bombardeado en el norte de Gaza. Dentro del vehículo estaban los cuerpos de varios miembros de su familia. Ella seguía viva, aterrorizada, esperando que alguien pudiera rescatarla.
La película reconstruye las horas que transcurren desde esa llamada hasta su desenlace, pero lo hace sin que nunca veamos lo que ocurre en el lugar donde está Hind ya que la cámara permanece siempre junto a quienes intentan ayudarla: los miembros de la Media Luna Roja Palestina que reciben la llamada y activan un operativo para tratar de llegar hasta ella.
Desde ese momento asistimos a una lucha desesperada contra el tiempo, contra los obstáculos y contra la impotencia.
La directora utiliza las grabaciones reales de aquellas conversaciones y escuchar la voz de Hind al teléfono es devastador... ha habido momentos en los que es imposible evitar llorar y sufrir escuchándola y, escuchamos, esperamos y sentimos la angustia de cada minuto que pasa aún sabiendo el desenlace.
La cámara se centra en los rostros de quienes intentan ayudarla... personas que hacen su trabajo entre la rabia, la frustración y el agotamiento, personas que luchan contra las barreras impuestas para salvar. No es una película fácil pero precisamente por eso creo que es necesaria.
En el fondo, la película creo que es un intento de que esa historia no se pierda entre la avalancha de violencia que está marcando el mundo estos últimos años y que no nos olvidemos que detrás de cada titular hay personas con un nombre... que no son simples cifras... son vidas, infancias que deberían haber estado llenas de juegos y no de miedo.
La voz de Hind es el grito de auxilio de una niña y también la voz de un pueblo que sigue intentando que el mundo les escuche y que no nos olvidemos de lo que está ocurriendo, un terrible genocidio cometido a manos de Netanyahu y Trump... Ojalá no lo hagamos, ojalá no nos olvidemos de ellos.