Año: 2025
Duración: 150 min.
País: España
Dirección: Miguel Ángel Vivas
Guion: Fran Carballal, Ignasi Rubio y Miguel Ángel Vivas
Música: Víctor Reyes
Fotografía: Rafa García
Reparto:
Miguel Herrán, Arón Piper, Javier Pereira, Fernando Valdivielso, Manel Llunell, José Pastor, Alejandro Jato, Federico Pérez, Diego Montejo...
Duración: 150 min.
País: España
Dirección: Miguel Ángel Vivas
Guion: Fran Carballal, Ignasi Rubio y Miguel Ángel Vivas
Música: Víctor Reyes
Fotografía: Rafa García
Reparto:
Miguel Herrán, Arón Piper, Javier Pereira, Fernando Valdivielso, Manel Llunell, José Pastor, Alejandro Jato, Federico Pérez, Diego Montejo...
Tras el final de la Guerra Civil Española, un grupo de soldados republicanos exiliados intenta abandonar Rusia, pero las autoridades soviéticas los consideran traidores y son enviados al Spassk-99, un brutal gulag situado en la fría estepa de Kazajistán.
Poco después, el régimen estalinista hacina en el mismo campo de trabajo a un grupo de prisioneros españoles del bando opuesto: soldados de la División Azul, capturados tras luchar junto a las tropas nazis en Leningrado.
o que comienza como un profundo odio y una irreconciliable división ideológica heredada de la guerra civil, se transforma paulatinamente en una alianza obligada por la supervivencia.
Para resistir el hambre, el frío extremo y la brutalidad del campo, ambos grupos deberán dejar atrás sus banderas, desnudarse de sus ideologías y unir fuerzas para organizar una fuga durante una de las actuaciones musicales de los prisioneros.
La tregua es una película que antes incluso de empezar ya me había despertado interés por la historia real en la que está inspirada y que nos lleva hasta los campos de trabajo de la antigua Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, donde muchos españoles quedaron atrapados y tuvieron que sobrevivir al hambre, al frío y a unas condiciones de vida insoportables.
La película se ha rodado en Bizkaia y el enorme decorado construido para recrear el campo de trabajo está muy conseguido y junto con la ambientación y el trabajo visual, logra transmitir esa sensación de dureza, desesperanza y aislamiento.
Sin embargo, aunque el punto de partida es muy prometedor y la intención de la película es evidente, tengo la sensación de que el resultado no termina de estar a la altura de todo lo que quiere nos contar y también creo que el relato pierde fuerza al abrir demasiados caminos que terminan de desviar la atención de lo que realmente, al menos a mí, me interesaba... la lucha por sobrevivir y la complicada convivencia entre personas enfrentadas por la guerra pero obligadas a colaborar para seguir con vida.
Otro aspecto que juega en su contra es la duración... si, le sobra minutos, muchos minutos, y creo que una versión más corta habría ganado y habría conseguido mantener el interés de principio a fin.
Resumiendo diría que La tregua se queda como un testimonio visualmente impecable pero narrativamente diluido... es una lástima que una factura técnica tan imponente, un diseño de producción tan inmersivo y una premisa histórica tan potente terminen sepultados bajo el peso de un metraje excesivo y una preocupante falta de concreción. Miguel Ángel Vivas se olvida de ajustar el ritmo y de pulir la dirección de unos actores que no siempre logran la dimensión dramática necesaria. No es, ni mucho menos, una mala película, sin embargo, al terminar de verla, me queda esa inevitable espina clavada de saber que, con un montaje mucho más afilado y un guion que hubiese ido directo a la raíz del conflicto humano, podríamos haber estado ante una película fantástica del cine bélico reciente, y no solo ante una notable oportunidad perdida.








