miércoles, 11 de marzo de 2026

Blue Moon





Año: 2025
Duración: 100 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Richard Linklater
Guion: Robert Kaplow
Música: Graham Reynolds
Fotografía: Shane F. Kelly
Reparto:
Ethan Hawke, Margaret QualleyBobby Cannavale, Andrew Scott, Patrick Kennedy, Simon Delaney, Elaine O'Dwyer, Cillian Sullivan, Ian Dillon...


La película narra un episodio crucial en la vida del legendario letrista de Broadway, Lorenz Hart (Ethan Hawke), durante la noche del estreno del exitoso musical Oklahoma! en 1943.

Mientras su socio habitual, Richard Rodgers (Andrew Scott), celebra el triunfo de su nueva colaboración con Oscar Hammerstein II, un Hart amargado, alcohólico y desplazado se refugia en un bar de Nueva York.




Oso de Plata a la Mejor Interpretación de Reparto en el Festival Internacional de Berlín 2025 para Andrew Scott


Premio de la Asociación de Críticos de Boston 2025 al Mejor Actor para Ethan Hawke


Premio de la Asociación de Críticos de Boston 2025 al Mejor Guion Original
Toronto Film Critics Association Award (TFCA) 2025 a la Mejor Interpretación Protagonista para Ethan Hawke





Blue Moon me ha resultado una película muy particular... es una historia que transcurre casi por completo en un único espacio, durante una sola noche, y que tiene más de obra teatral que de película... es más, no me extrañaría nada que se haga una adaptación al teatro.
La historia gira en torno a Lorenz Hart, uno de los letristas más importantes del teatro musical estadounidense, conocido por haber formado durante años una pareja creativa con Richard Rodgers y la película se sitúa poco después del estreno de Oklahoma!, momento en el que su antiguo socio ya ha seguido su camino sin él. En ese contexto vemos a Hart pasar una noche en un bar, rodeado de gente, de música y también de sus propios fantasmas.
La película nos entrega, casi, casi, un monólogo, una especie de retrato íntimo de un artista que vive atrapado entre su talento, su ego y sus propias fragilidades, donde se nos presenta a un Hart egocéntrico, provocador, vulnerable y con una necesidad constante de ser visto y reconocido.
El gran motor de la película es Ethan Hawke, que hace una interpretación enorme... prácticamente no deja de hablar durante toda la película y ocupa cada escena, donde reflexiona, discute, recuerda, se lamenta… y si uno no consigue entrar en ese ritmo o en ese universo, la película puede hacerse un poco cuesta arriba.
La puesta en escena está muy cuidada, con una atmósfera nocturna perfecta, una banda sonora maravillosa y varios guiños al cine clásico, especialmente a Casablanca, pero tengo que reconocer que hubo algunos momentos en los que no terminé de conectar del todo con ella.
Al final me quedo con una sensación un poco dividida... no me parece una película especialmente redonda, pero reconoco que tiene algo especial y que es una de esas rarezas que seguramente verá poca gente.
Eso si... tengo la sensación de haber asistido a una interpretación gigantesca de Ethan Hawke, que devora la pantalla en cada escena y convierte esta película en un homenaje muy peculiar a uno de los grandes letristas de la historia del teatro musical estadounidense.




martes, 10 de marzo de 2026

Song Sung Blue (Canción para dos)





Título original: Song Sung Blue
Año: 2025
Duración: 131 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Craig Brewer
Guion: Craig Brewer y Greg Kohs
Música: Scott Bomar
Fotografía: Amy Vincent
Reparto:
Hugh JackmanKate Hudson, Ella Anderson, Michael ImperioliFisher Stevens, King Princess, James Belushi, Mustafa Shakir, Jayson Warner Smith...


Una pareja de músicos de Milwaukee, Mike (Hugh Jackman) y Claire Sardina (Kate Hudson) atraviesan una racha de mala suerte. Decididos a cambiar su destino, deciden formar una banda tributo a Neil Diamond.

Bajo los nombres artísticos de "Lightning & Thunder", encuentran un éxito inesperado y una gran conexión con el público, demostrando que nunca es tarde para perseguir un sueño, por muy peculiar que sea.




Song Sung Blue, dirigida por Craig Brewer, es una película sencilla, basada en la historia real de Mike y Claire Sardina y también en el documental que rodó Greg Kohs en 2008 sobre ellos. Yo no conocía ese documental ni su historia, así que llegué a la película prácticamente sin saber nada y quizá por eso me ha tocado más de lo que esperaba o que me ha pillado con la guardia baja... que todo puede ser.
La película nos presenta a dos personas normales de Milwaukee que trabajan, viven su vida y, como tanta gente, encuentran un pequeño refugio en la música. Ambos comparten una gran admiración por Neil Diamond, y esa pasión común termina uniéndolos hasta el punto de decidir montar un pequeño espectáculo homenaje al cantante, actuando en bares y locales modestos bajo el nombre de Lightning & Thunder.
La primera mitad de la película tiene un tono muy luminoso, se respira entusiasmo, ilusión y ese tipo de felicidad sencilla que nace cuando dos personas se encuentran en el momento justo... pero poco a poco la película cambia de tono y empiezan a aparecer los problemas, las dificultades personales, los golpes de la vida que muchas veces llegan sin avisar y la historia se vuelve más oscura y más dura.
En medio de todo está el amor entre Mike y Claire, que es el verdadero corazón de la historia, toda ella atravesada por las canciones de Neil Diamond.
En ese sentido la banda sonora es uno de los grandes placeres de la película. Escuchar temas tan conocidos hace que entres de lleno en el espíritu de la historia.
El reparto funciona muy bien con Hugh Jackman que ya había demostrado en otras ocasiones que no se le da nada mal cantar, así que no sorprende verlo moverse con soltura en escenas musicales, pero en cambio a Kate Hudson no la había descubierto en esta faceta y vaya... canta muy, pero que muy bien.
Una película que habla de segundas oportunidades, de la capacidad de levantarse cuando las cosas se complican y de cómo el arte —en este caso la música— puede convertirse en una especie de refugio cuando todo alrededor se tambalea.
No es una película perfecta, tampoco creo que aspire a convertirse en una obra de culto, ni falta que le hace, porque consigue algo que a veces olvidamos cuando hablamos de cine... entretener, emocionar y hacerte pasar un buen rato y esta película te hace sonreír, te arranca alguna lágrima y te hace que te den ganas de cantar al ritmo de Sweet Caroline... ta, ta, ta.
Sinceramente... no hace falta mucho más para salir del cine con una sonrisa.