Año: 2025
Temporadas: 1 temporadas (4 capítulos)
País: Reino Unido
Dirección: Philip Barantini
Guion: Stephen Graham y Jack Thorne
Música: Aaron May y David Ridley
Fotografía: Matthew Lewis
Reparto:
Stephen Graham, Owen Cooper, Christine Tremarco, Ashley Walters, Erin Doherty, Amelie Pease, Faye Marsay, Mark Stanley, Jo Hartley, Austin Haynes, Claudius Peters...
Cuando una adolescente es brutalmente asesinada, la comunidad queda en shock al descubrir que el principal sospechoso es un niño de 13 años, compañero de su misma clase (Owen Cooper).
A lo largo de cuatro intensos episodios, la serie explora la investigación del crimen mientras se sumerge en la compleja y oscura psicología de la adolescencia en la era digital.
Ayer noche terminé de ver la serie Adolescencia y todavía estoy impactada. Cuatro episodios que te dejan sin aliento, con una historia dura y cruda que te golpea todos los sentidos desde el primer minuto. El primer episodio es una auténtica obra maestra del drama y la tensión, con una carga emocional que cuesta digerir. La serie no da respiro y su formato en plano secuencia solo hace que la sensación de angustia y realismo sea aún mayor.
La serie genera una angustia difícil de sacudir. Nos arrastra a una historia tan desgarradora como turbia, donde la tensión se instala desde el primer minuto y no afloja hasta el final. Su mayor acierto es su negativa a ofrecer respuestas fáciles o lecciones morales.
En una época en la que el entretenimiento parece estar diseñado para el consumo rápido y la digestión instantánea, esta serie elige el camino opuesto. Su historia disecciona un crimen adolescente en cuatro episodios y nos da un golpe directo a la percepción de la adolescencia actual y la compleja relación entre los jóvenes, la tecnología y la sociedad. Padres, profesores, psicólogos e incluso la policía parecen perdidos a la hora de comunicarse con ellos y la sensación de impotencia es constante, haciendo que la historia sea aún más desgarradora.
Cada episodio es cine en su estado más puro. Lo más impresionante es su uso del plano secuencia... toda la serie está filmada en solo cuatro tomas continuas, por lo que el dominio técnico es incuestionable y admirable, desde la forma en que se mueve la cámara hasta el control de la iluminación y la precisión de los actores en cada escena. Saber que cada capítulo fue rodado de un tirón, sin cortes aparentemente visibles, aumenta aún mucho más el mérito de la serie.
El guion es feroz, directo y sin concesión alguna. Los guionistas no subestima al espectador, planteándonos preguntas difíciles y nos dejan que saquemos nuestras propias conclusiones.
En cuanto a las actuaciones, son simplemente extraordinarias. Stephen Graham, como el padre del niño acusado, es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Owen Cooper, en el papel de Jamie, el niño sospechoso, es brutal y a pesar de no tener experiencia previa en la actuación, logra momentos de una intensidad sobrecogedora. Su actuación en el tercer episodio es simplemente impresionante. Entre los secundarios destacan Christine Tremarco, soberbia también en el papel de la madre y Erin Doherty como la psicóloga.
La fotografía, la iluminación y la puesta en escena son magníficas. Si realmente cada episodio se rodó en una sola toma sin empalmes digitales, el trabajo detrás de cámara es aún más admirable. La serie es un tsunami emocional que te vapulea sin piedad.
Es de esas historias que te dejan un nudo en el estómago y si hay algo que quizás pueda ser un pero, es que es tan corta que igual se hubiese agradecido que durase el doble y profundizase más en cada uno de los personajes.
Resumiendo diría que Adolescencia es de lo mejor que he visto en formato miniserie. Un thriller impactante, emocionante y tremendamente humano... una experiencia que te sacude y te deja pensando y reflexionando al finalizar cada capítulo mucho después de que los créditos finales desaparezcan. Un testimonio del poder del buen cine, de la valentía narrativa y de la capacidad del arte para hacernos cuestionar nuestra realidad.