sábado, 31 de enero de 2026

Carmela





Año: 2025
Duración: 15 min.
País: España
Dirección: Vicente Mallols
Guion: Helena Sánchez
Música: Jérôme Nicolas
Reparto: Gloria March, Empar Ferrer, Mireia Palau...


Carmela es una de las miles de mujeres que se unieron a las milicias para luchar contra el fascismo y defender las libertades sociales conquistadas durante la Segunda República.


En el frente de combate, su lucha es doble: por un lado está la batalla contra las fuerzas fascistas, y por otro la defensa de los derechos y la dignidad que ella y otras mujeres sienten como propios.


Durante un enfrentamiento, una granada casera le amputará la mano con la que sostenía sus ideales y su arma, convirtiendo su sacrificio personal en símbolo de la enorme aportación y sufrimiento de las mujeres en aquel conflicto.



Premio del Público en el Festival de Málaga 2025
Premio al Mejor Cortometraje de Animación en los Premios Lola Gaos 2025




Carmela es un cortometraje que se te queda atrapado en el pecho. Está ambientado en la Guerra Civil Española y lo que hace es poner el foco en una realidad que casi nunca aparece en los libros... la de las mujeres milicianas. Mujeres que lucharon, que arriesgaron la vida, que vieron sus esperanzas y sus sueños desmoronarse, pero que nunca dejaron de escribir, de pensar, de sentir y de luchar. Carmela empieza sus cartas como una joven llena de ilusión, con ganas de cambiar el mundo y de ser dueña de su propio destino, y poco a poco vemos cómo esa ilusión se va transformando tristemente.
Es un retrato durísimo, sí, porque la guerra y sus consecuencias lo son, pero también es un homenaje sincero a todas aquellas personas que no se rindieron.
Verlo me ha recordado una parte de nuestra historia que no deberíamos permitir que se borre... la de la historia de las mujeres que estuvieron allí, que tuvieron nombre y ganas de vivir y que el tiempo ha tratado de borrar.
Carmela es un corto que a veces te duele, te deja un nudo en la garganta, te hace pensar en lo injusto que puede ser el mundo y en cómo la memoria colectiva se construye con lo que decidimos recordar y con lo que elegimos olvidar. La forma en la que termina, con esos datos sobre fosas sin exhumar, en las que solamente en el 2024, el 7% de las registradas por el Estado han sido exhumadas en su totalidad y que aún se calcula que hay más de 20.000 cuerpos que todavía esperan ser reconocidos, te golpea con una claridad que te hace difícil volver a la realidad de inmediato.
Que la tierra no oculte los nombres que la historia quiso borrar...
Que la memoria sea un abrazo para quienes nunca pudieron volver...
Que recordar no sea abrir heridas, sino impedir que se repitan...
Que ninguna voz silenciada vuelva a quedarse sin eco...
Que la dignidad de aquellas mujeres siga caminando con nosotras...
Porque la memoria es justicia y sin justicia, no hay democracia.




Buffet Paraíso





Año: 2025
Duración: 8 min.
País: España
Dirección: Santi Amézqueta y Héctor Zafra
Guion: Julia Francino y Elena Gobernado
Música: Luc Suárez y Vicente Chust


La historia tiene lugar en un restaurante buffet donde un grupo diverso de personajes se deja seducir por una abundancia aparentemente irresistible de manjares exquisitos.


Fascinados por la gran variedad de comida, se entregan sin medida al festín… sin ser conscientes del grave pecado de la gula que están cometiendo ni de las posibles consecuencias de su voracidad.




Premio al Mejor Diseño de Animación en los Premios Quirino 2025




Buffet Paraíso nos presenta una animación donde aparentemente todo es color y una mesa llena de cosas apetecibles que parecen sacadas de un sueño... algo exagerado, pero poco a poco empiezas a sentir que debajo de esa capa la sonrisa se queda rígida y notas como se te va cerrando la garganta y se vuelve incluso un poco angustioso. Los personajes comen, desean, se abalanzan sobre la comida con una ansiedad sobrecogedora y te hace, de alguna manera, ponerte ante un espejo donde nos muestra una sociedad ansiosa, que siempre quiere más y que no sabe parar nunca.
Por otro lado nos muestra a los trabajadores, que los presenta como figuras pequeñas y frágiles, que corren de un lado para otro intentando cumplir con su tarea mientras todo a su alrededor es desmesura, y terminas sintiendo que realmente estás antes una ácida crítica de este mundo en el que hay personas que sostienen el sistema mientras otras arrasan con todo sin mirar a quién pisan.
A nivel visual es muy llamativo pero a veces... quizá demasiado teniendo en cuenta la duración del corto, hubo momentos que me dejó algo descolocada ante el caos que nos presenta, pero aun así, creo que esa sensación de desorden también juega a favor de lo que quiere contar. Al terminar de verlo me quedé con una mezcla rara de fascinación y mal cuerpo... precisamente por eso, quizás, la propuesta funciona.




viernes, 30 de enero de 2026

Extraño río






Título original: Estrany riu
Año: 2025
Duración: 106 min.
País: España
Dirección: Jaume Claret Muxart
Guion: Jaume Claret Muxart y Meritxell Colell
Música: Nika Son
Fotografía: Pablo Paloma
Reparto:
Jan Monter, Nausicaa Bonnín, Jordi Oriol, Bernat Solé, Francesco Wenz, Roc Colell...


Dídac (Jan Monter) es un adolescente de dieciséis años que pasa el verano viajando en bicicleta con su familia por la ribera del río Danubio. Lo que deberían ser unas vacaciones llenas de paisajes, conversaciones familiares y rutina, cambia radicalmente cuando Dídac se encuentra con un chico misterioso que aparece y desaparece entre las aguas del río.


Ese enigmático encuentro despierta emociones nuevas en Dídac, lo confronta con sus propios deseos y transforma sus relaciones familiares, empujándolo a un viaje interior de descubrimiento personal, sensaciones complejas y tensiones en el seno de su familia.




Extraño río, primer largometraje de Jaume Claret Muxart me ha dejado con esa sensación de estar ante una película pequeña que quiere decir cosas grandes pero que al final se queda a medio camino de no sé muy bien qué.
Me gusta la forma en que está filmada, con planos que se te quedan pegados a la retina, con una fotografía que refleja una naturaleza que se siente viva, con una luz, los reflejos del agua, el verano flotando en el aire… que construye una atmósfera muy delicada y sensorial.
La historia gira alrededor del despertar sexual de un adolescente, de esa etapa en la que el cuerpo empieza a hablar un idioma nuevo y no siempre es fácil de descifrar.
Me gustaría destacar el trabajo de Jan Monter, que lleva practicamente el peso de la película y por supuesto a Nausicaa Bonnín, que con ella, cualquier historia gana en verdad.
Ahora bien, aunque valoro mucho la sensibilidad de la historia, tengo que reconocer que en algunos momentos me costó mantenerme dentro de ella, ya que el ritmo es muy pausado, y hay tramos en los que he sentido que la película se quedaba demasiado tiempo en la contemplación. Entiendo que esa lentitud forma parte de su propuesta, pero a mí se me hizo un poco larga hacia el final.
Aun así, me quedo con la sensación de haber visto una película con buenas intenciones y con una mirada muy personal, aunque creo que no es una película que vaya a gustar a todo al público en general.